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Renovar el sistema para no detonarlo

El Movimiento Nacional Pyme (Monapy) es un Movimiento totalmente apolítico y federal, Alejandro Bestani es su presidente y escribe en MDZ online.
Argentina tiene salida y son las Pymes. Foto: Foto: mdzol - archivo
Argentina tiene salida y son las Pymes. Foto: Foto: mdzol - archivo

Como presidente del Movimiento Nacional Pyme tengo en claro que la solución efectiva para la profunda crisis que vivimos los argentinos requiere de una renovación del sistema y no de su detonación. Voy a tratar de formular en las próximas líneas cuál considero que debe ser este sabio camino, comprendiendo que su explicación es mucho más difícil que la impulsiva detonación que bregan algunos. Esta última es atractivamente fácil de explicar, aunque nadie puede anticipar qué va a quedar en pie y como sigue la vida después de la explosión.

Después de tantos años trajinados, estoy absolutamente convencido de que la salida de ningún modo es el ajuste y la detonación; los argentinos de cierta edad ya hemos visto el daño al patrimonio y la pobreza que esto genera. Y lógicamente, tampoco debemos continuar por este camino por el que vamos (si es que hay alguno) ya que las consecuencias están a la vista.  La única respuesta sostenible, madura, realista y factible es la renovación de nuestro sistema mediante una corrección planificada con inteligencia y corazón que genere más empleo verdadero y mayor nivel de actividad inmediata. Al mismo tiempo, reducir el gasto público y la presión impositiva sin desfinanciar al fisco.  Es absolutamente posible. Veamos.

Desde el Movimiento Nacional Pyme nos hemos cansado de demostrar los resultados que se obtendrían con un plan temporario de reducciones en las cargas sociales; esto, solamente para los nuevos empleados, acompañado de bajas en la carga impositiva, amén de un manejo más justo respecto de los saldos fiscales, como propone de manera fehaciente la Ley integral Pyme que promueve desde hace más de dos años este movimiento. Esta sintonía de las variables generaría más de dos millones de empleos solamente en el primer año y lograría en consecuencia aumentar el nivel de actividad, el número de nuevas empresas y también la recaudación.

En Brasil el 30% de los legisladores son empresarios. Foto: mdz-archivo

Así, simple, completo y comprobado científicamente. Es esto lo que venimos presentando y explicando minuciosamente a la política, siempre “desde afuera”. Ahora… nuestra convicción es que el camino es la renovación del sistema, pero para que esta dinámica sea completa es necesario entonces renovar los jugadores. ¿No? Con muchísima satisfacción estamos percibiendo una nueva conducta en muchos empresarios pymes distribuidos a lo largo y ancho del país, que de antemano ya son reconocidos y respetados en sus localidades de origen. Estos hombres y mujeres con un prestigio cimentado en la honestidad, el trabajo, en una mirada comunitaria que ha capeado todas las crisis nacionales están asumiendo un nuevo desafío: empezar a aceptar candidaturas en distintos partidos políticos.

A modo de ejemplo, en nuestro movimiento contabilizamos diez empresarios de cinco provincias diversas que han levantado el guante. Más allá de que el MONAPY es por definición apartidario, sus miembros gozan de libertad, independencia y plena consciencia. Es decir, como fruto del compromiso que fue creciendo bajo la mirada renovadora y acompañados por el discurso del movimiento han decidido dar un paso más, penetrar de lleno en la política y germinar nuestras ideas desde “dentro”. Y eso nos llena de orgullo.

Soy testigo de que muchos se animan porque creen que ya no hay más tiempo para la queja infértil, que llegó el ahora de involucrarse en un territorio nuevo con reglas totalmente distintas. Y eso genera incertidumbre y muchas veces temor, lógicamente. Por eso, ¡cuánto más vale su pequeño gran testimonio! ¡Cuánto coraje y cuanta entrega! 

Los empresarios probos están dispuestos a entregar su corazón. Foto: mdz-archivo.

Todos ellos tienen bien presente el modelo Brasil en donde el 30% de los legisladores son empresarios. Es hoy el momento de penetrar la política con la lógica y el criterio racional del empresario comprometido con su entorno que sabe en carne propia lo que significa ganar un peso y sobre todo sabe lo nefasto de las consecuencias de gastar más de lo que entra.

A título personal, reconozco que me preocupaba como se podría coordinar el accionar de todos ellos en distintos cargos, provincias y partidos, pero un gran empresario amigo mendocino me lo aclaró de este modo: “no te preocupes por la coordinación y el ordenamiento. Con el caos actual que generó la actual política todo aporte que hagan los empresarios será sumamente positivo, como el agua para aplacar este incendio. El tiempo irá ordenado y haciendo todo más efectivo”. Este mismo amigo me comentó
con gran satisfacción que solo en Mendoza ya hay vigentes doce empresarios candidatos a distintos cargos públicos.

Para concluir, Argentina lleva cuarenta largos años de políticas erradas por estar centradas en la macroeconomía que dieron como resultado las abrumadoras cifras de 40% de pobreza, 50% de economía informal y más de cuatro millones de empleos informales, aparte del altísimo desempleo que queda solapado. Pero ¿Quién dijo que todo está perdido? Los empresarios probos están dispuestos a entregar su corazón.

Es este el momento de aquella gente de bien que ha derramado sangre por sus empleados y sus comunidades. Son gente que sabe - porque lo hace diariamente- cómo generar empleo y distribución de riqueza de manera genuina. Por favor, que estos empresarios den ya un paso adelante porque deben aportar conocimiento, experiencia, creatividad e ideas realistas a la discusión política. ¡El país los necesita urgente!

Llegó el momento de defender sus intereses, los de su comunidad y los de sus propios hijos. Como me dijo con una convicción desbordante un empresario Monapy de Rosario: “Desde adentro; desde afuera de la política, nunca más”.

Alejandro Bestani.

* Alejandro Bestani, presidente de Movimiento Nacional Pyme y alimentos INCA.