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La zona Este promoverá un vino para la cultura hipster

Bodegueros y viñateros quieren transformar a la Bonarda, como la segunda variedad emblema, detrás del Malbec. Apuntarán a conquistar un público joven. Hay 18.600 hectáreas.
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Quizás muchos de ustedes no sabrán que es ser un hipster. Mucho menos se imaginarán cómo puede ser un “vino hipster”. Pues bien, a los bodegueros y viñateros de la Zona Este, muy golpeados por la baja rentabilidad de sus negocios, se les ha ocurrido apuntar a este segmento de consumidor, una tribu urbana en ascenso, para promover el segundo varietal más implantado en Argentina y con escasa fama mundial: la Bonarda.

Esta cepa tinta es de origen francés y fue descripta por primera vez por Napoleón Bonaparte. Hoy puede decirse que es más Argentina que ninguna: hay 18.600 hectáreas implantadas en el país, mientras que en Francia, apenas 4 hectáreas, según los registros del reconocido enólogo mendocino Roberto González.

Hace un par de meses, un estudiante me contó que sus compañeras de facultad eran hipster. Fue la primera vez que escuché el término. Me lo definió de la siguiente manera: “Escuchan música de artistas independientes, consumen moda pero no marca, disfrutan de la comida, practican el naturalismo y compran libros pero saben muy poco de todo, su conocimiento es superficial”. El neologismo hipster volvió a aparecer en el lanzamiento del Plan Provincial de promoción del Bonarda, el martes, en el hotel Intercontinental. “Un clásico que querrán descubrir los jóvenes, entre 18 y 35, los llamados Millenials, que se podrán lucir con este varietal por tratarse de un vino hipster: nuevo, moderno, original, mezcla de intelectual y artístico, especial para compartir con amigos”, definió Magdalena Pesce, a cargo del Marketing del plan.

Algunas definiciones de cómo convertirte en un hipster del portal wikiHow: La moda es tan importante como tus gustos musicales. Evita comprar ropa de marca en tiendas propias de la marca (es un acto de consumismo inaceptable). Por lo contrario, busca vendedores independientes para apoyarlos. Vestite al estilo vintange con pantalones angostos, tipo chupines. Considera la posibilidad de tener tu huerta y volverte vegetariano. Comer carne no es algo muy popular entre los hipsters y muchos de ellos suelen ser vegetarianos o veganos. Generalmente, los hipsters son sibaritas y adoran preparar comidas gourmet. Si no sabes cocinar bien, consigue unos buenos libros de cocina de inmediato”.

La mayoría de las personas que se definen hipsters pertenecen a una franja etaria: suelen ser desde adolescentes hasta jóvenes de 30 años. Promueven leer autores “beat” como Jack Kerouac, Allen Ginsberg y Norman Mailer. “Leer coloca a los hipsters más alto que muchas personas. Visita el área de ciencias políticas, antropología y sociología de tu librería y de tu biblioteca local”, sugiere wikiHow a los que quieren ser hipster.

¿En la enumeración de gustos de esta especie de tribu urbana puede haber un lugar para la Bonarda?

El proyecto del Bonarda como vino hipster es avalado por Bodegas de Argentina, Wines of Argentina, el municipio de San Martín, el Centro de Viñateros Bodegueros del Este y Codevin, quienes han trabajando dese octubre de 2013 para lanzar esta semana el Plan de Promoción de Bonarda.

Es la vid más implantada en Argentina, detrás del Malbec, con 18.600 hectáreas frente a las 33.800 que tiene hoy el varietal emblemático de Argentina. Bonarda representa casi el 9% de todos los viñedos implantados en el país. Mendoza tiene 15.600 hectáreas, la mayoría en la zona Este: San Martín, Rivadavia, Junín y Santa Rosa. Luego le siguen Maipú, San Rafael y Tupungato entre los municipios con esta cepa.

Algunas de las bondades de la Bonarda es que permite elaborar vinos con mejor relación precio-calidad y que en los últimos años, las bodegas han logrado producir vinos Bonarda de calidad y competitiva para el mercado nacional y el exterior. Aún así la variedad representa apenas el 1% en volumen y facturación del total de exportaciones de vino.

Dependiendo de la forma de elaboración, permite producir vinos de bajo grado alcohólico, con mucha fruta, taninos agradables, color intenso y vivaz. “Es una variedad muy plástica que aporta volumen y alta producción desde Santa Rosa hasta Tupungato”, dijo el agrónomo Tomy Hughes.

Los responsables de la campaña aseguran que es uno de los vinos preferidos por los sommeliers a la hora de recomendarlos en sus maridajes, posicionándolo como “food friendly”, amigable para combinarlo con la comida argentina.

El municipio de San Martín será nombrado destino turístico y capital de nacional de la Bonarda, según el diseño de marca y estrategia de promoción creada por Mario Draque. La campaña se desarrollará a lo largo de 18 meses, para ganar espacios en mercado interno, con presencia en ferias, workshops, degustaciones y congresos.

El director de Bodegas de Argentina Luis Steindl dijo que el objetivo es promocionar un varietal más a nivel país: “No centrarnos en una monovarietalidad para evitar lo que le ha pasado a Australia con el Syrah, que no pudo desarrollar ninguna otra variedad”. Y pronosticó que la Bonarda “tiene mucho potencial y ayudará a la Argentina a posicionarse dentro de los mercados más importantes del mundo”.