Por qué no funcionó el Banco de Mendoza
La discusión acerca de la creación de un banco provincial ya está instalada, pero sobre el proyecto pesa la sombra de lo que sucedió con el Banco de Mendoza. Mucho más de una década después del cierre del banco que fue privatizado en la década del noventa, la el final de aquella experiencia sigue siendo un peso.
Desde MDZ Online quisimos tener, de la voz de quienes fueron parte en algún momento del Banco Mendoza, una explicación sobre por qué tuvo tal catastrófico fin. Luego de varios intentos con algunas de las personas que conformaron los últimos directorios del banco, una de ellas accedió a hablar y dar su punto de vista sobre el funcionamiento del banco que lo llevó al cierre, pero pidió no aparecer con nombre y apellido.
“Yo no tengo militancia política y en este momento estoy fuera de los temas bancarios”, argumentó este ex integrante del directorio del Banco Mendoza durante la última década del siglo XX.
Para él, el principal “tropiezo, no sólo del Mendoza, sino de muchos otros bancos del país, fue el Tequila, pero eso no pasó los bancos que tenían una situación más fuerte. El Efecto Tequila fue como un gran sismo que hizo que cayeran los que tenían puntos débiles, como el Multicrédito, el BUCI”, a lo que se sumó la convertibilidad de Domingo Cavallo y la desregulación, “que sacó todas las leyes que influían en el mercado”. A partir de esto, se le dio absoluta prioridad al mercado y se desprotegió a los bancos públicos y a los bancos chicos, “entonces todos estos quedaron desamparados, y la autoridad monetaria, el Banco Central quería sacarse ese chiquillaje, fue una razzia”.
Las políticas de los noventa influyeron en la desestabilización del Banco Mendoza, pero para este ex miembro del directorio también hay que tener en cuenta al personal. Contó que cuando él llegó, el banco tenía 1.800 empleados, una planta excesiva que no pudieron reducir. “El banco tenía un exceso de personal, cosa que, si se hace un banco provincial, tendría que tener un tope, que no se repita lo que está sucediendo con la Empresa Provincial de Transporte, porque cualquier empresa de micros tiene tres personas por coche, entre administrativos, mecánicos, choferes y demás, y yo me animaría a decir que hoy la empresa de transporte tiene siete personas por colectivo. Esto hace que desde un punto de vista económico se inviable”.
Los clientes también fueron un factor importante en la desestabilización del Banco Mendoza, en tanto este tenía que competir con otros bancos ofreciendo buenas tasas de interés por los depósitos, pero como no era un organismo con fines de lucro, debía prestar a tasas menores a las de los bancos privados.
Como experiencia, relató que, tras una temporada muy mala para los productores, desde el Ejecutivo se impulsó una ley por la cual se ordenaba al banco prestar 50 millones de dólares al gobierno para prestar a los productores, sin distinciones respecto de la conducta de estos ante sus deudas, casi sin garantías.
De esta manera, se va produciendo un agujero, debido a que se dan altos intereses en los depósitos pero se establecen tasas bajas en los préstamos, siempre confiando en que los deudores cumplan con sus obligaciones. Así, el banco necesitó siempre el sustento del gobierno. Esto implica que la entidad estaría siempre perdiendo dinero, “salvo que se cambie la conducta, es decir, el banco tiene que prestar bien no políticamente, y cuando alguien incumple se le tiene que cobrar. El Banco Nación cobra, nadie le achaca a los presidentes que el Banco Nación remate una finca, pero acá en Mendoza ni el gobierno ni el banco quieren verse ni en un edicto de remate de un tractor”.
Por supuesto, luego llegó la etapa de la privatización, de la que se hizo cargo Moneta, con una historia de vaciamiento que ya es conocida.
“Más allá de todo esto, si el banco no se hubiese privatizado, ¿se podría haber salvado?”, preguntamos. Y el ex miembro del directorio del Mendoza fue contundente: “Seguro. Pero siempre con el aporte de dinero del gobierno”.
En definitiva, respecto de la propuesta de crear un nuevo banco oficial, el entrevistado señaló que este no debería tener exceso de personal y prestar dinero con garantías, porque, concluyó enfático, de otra manera, “lo que se está haciendo es politiquería”.