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"Argentina no es un país donde las devaluaciones den resultados"

El director ejecutivo para Argentina de la consultora global KPMG, Alberto Schuster, pone en duda la devaluación, descree de los acuerdos de precios y del seguimiento estatal a las estructuras de costos de las empresas para justificar aumentos. Sin embargo, es optimista respecto a futuras inversiones, como Vaca Muerta.

La consultora de servicios de auditoría y de asesoramiento financiero y de negocios KPMG, que dirige Alberto Schuster en Argentina, tiene alrededor de mil clientes globales. Entre sus clientes nacionales están: Banco Nación, Banco Ciudad, Banco de Córdoba, ICBC; HSBC; Deutsche Bank, Patagonia, Citibank, Patagonia, Bridas, Pan American Energy; Techint, Petrobras, PDVSA, Unilever, Prosegur, Chandon, Norton, Nestlé, General Electric, Trivento, entre otras.

Schuster disertó el miércoles en Mendoza, ante los miembros de la Asociación de Ejecutivos de Mendoza y clientes locales. La exposición fue organizada por el estudio mendocino Herrera & Ontivero, representante comercial de KPMG en Cuyo. “Ofrecemos una variada gama de servicios de asesoría y auditoría para empresas e instituciones. No sólo trabajamos con grandes empresas, sino también con pymes locales que requieren otro tipo de servicios y prepararse para estos tiempos de crisis”, explica Gerardo Ontivero.

Con más de 40 años de experiencia en auditoría y consultoría, Schuster se desempeñó, además, como presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires y protesorero de FIEL. Fue presidente del 45° Coloquio de IDEA (2009). Es autor de varios libros y artículos periodísticos en materia de Auditoría, Gobierno Corporativo y Competitividad. En 2009, publicó el libro Competitividad para la prosperidad.

En una entrevista con Mdz, Schuster mostró cierto optimismo sobre las medidas económicas tomadas por el Gobierno nacional, aunque criticó la falta de una política para bajar la inflación y planteó la necesidad de mejorar la competitividad de las empresas.

¿La devaluación ha sido ventajosa para algunos sectores empresarios?

La devaluación es efímera. Es un fenómeno de mejora competitiva coyuntural pero que no es sustentable. Argentina no es un país donde las devaluaciones den resultados. No somos ni Vietnam ni Taiwán, que son países que se mantienen con salarios bajos. Cuándo devalúas alguien tiene que pagar la devaluación. En economía se paga con la utilidad de las empresas o con el ajuste de los salarios. Por el lado de los trabajadores eso provoca las huelgas para recomponer los salarios; y por el lado de las empresas, se traduce en baja de la inversión, la producción y el empleo. La clave para que mejore la economía está en corregir algunas cosas que el mismo Gobierno generó: Bajar el déficit fiscal, reducir los gastos en la administración pública y una parte de ese recorte son los salarios.

¿El principal problema sigue siendo la inflación?

La inflación sigue alta. Se la quiere combatir con Precios Cuidados, pero ningún mecanismo de control de precios le funcionó a ningún país. No sabemos quiénes son los ganadores y los perdedores, cuánto se desvaloriza el capital o cuanto baja y sube la utilidad por la inflación, nadie sabe el impacto que tendrá esta etapa inflacionaria sobre la empresa. El Gobierno debería aceptar la inexactitud de los estados contables que tendrán las empresas en este período.

¿Qué opina de la decisión del Gobierno de exigir a las empresas grandes que muestren sus estructuras de costos para justificar los aumentos?

Eso lo hacía yo cuando tenía 20 años, ahora tengo 60.  No creo que sea un mecanismo que se pueda sostener en el tiempo, dura cinco meses. Hace 25 años, desde (Raúl) Alfonsín, había ya controles de precios, inflación, bajas reservas, control de las importaciones y deuda pública. Ahora tenemos todos esos problemas, lo único que no tenemos es deuda, sumado al déficit de la balanza energética en 7 mil millones de dólares y seguimos incrementando el consumo. La consecuencia de todo es la inflación, que es el problema y tenemos que bajarla. El Gobierno está haciendo algunas cosas bien como la gestión en YPF, arreglar con el CIADI y con el Club de París, acercar posiciones con el FMI y tratar de poner en caja una parte de los subsidios. No puede ser que se pague tan poco en las boletas de servicios públicos.

¿Cómo está Argentina en materia de competitividad?

Esta charla en Mendoza tiene el propósito de mostrar qué importante es para cualquier país ser competitivo. Los países más competitivos tienen el mayor ingreso per cápita, tienen la mayor productividad y complejidad productiva, lo que genera buenos salarios. Pero Argentina está en la parte de abajo de los rankings de competitividad. Mi índice se basa sólo en datos estadísticos duros de los países. La Argentina está en la posición 32 de 44 países. ¿Por qué?  Nosotros tenemos sectores competitivos como la agroindustria y la fabricación de tubos sin costuras que lo hace Techint y exportamos productos como la soja, que es primario, pero para poder exportar caro tenemos que importar caro. Tenemos un criterio muy mercantilista de la canasta comercial: si exportamos todo y no importamos nada, somos exitosos. Sin embargo, la inversión es fundamental para producir más. Para entender la inflación se puede decir que tenemos mucha demanda y poca oferta porque no hay suficiente inversión.

¿La inversión es prácticamente nula?

No es nula. Hay inversión en sectores donde resulta interesante como la industria farmacéutica, en la agroindustria, algunos sectores de tecnología y bienes culturales. Hasta el año pasado fue importante la inversión inmobiliaria. Lo que no hay es inversión pesada, que se hizo en los 90 cuando se enterraron caños, se hicieron puentes, diques, carreteras y obras de transmisión de electricidad. Ahora está empezando a ver inversión con el fenómeno Vaca Muerta, lo que es positivo. Soy cautamente optimista con la inversión futura.

¿Cómo está Argentina en la formación del personal para empresas?

Hoy cada vez más chicos acceden a la facultad, todavía no tenemos problemas con el capital humano. Hay muchas pymes que toman egresados de las nuevas universidades creadas en el conurbano bonaerense. De todos modos, en educación tenemos que mejorar, no se puede tener una huelga de maestros 15 días. Tenemos que mejorar los salarios docentes y la calidad educativa. Tenemos que corregir que eso no se siga deteriorando.

¿Le recomendaría a sus clientes invertir en Mendoza?

Faltan granes obras. El túnel transoceánico está muy atrasado. Recomendaría invertir en Mendoza en vitivinicultura, turismo, minería y petróleo. Nuestra empresa decidió estar en Mendoza porque pensamos que es una provincia pujante y un polo de atracción de inversiones.