Sector Inmobiliario: Un año de sombras y pocas luces
Un sector que no depende de los "precios cuidados" para despegar. En 2011, los síntomas del derrumbe -causados por la inflación, cepo al dólar y agravado un año después, con la prohibición para pasar los créditos hipotecarios de pesos a dólares- se hicieron visibles, al punto que la venta de propiedades en Mendoza se redujo 55% en los dos últimos años (20% este año, según el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza), en una provincia muy lejos de solucionar un déficit habitacional que ronda entre las 45 mil y 50 mil viviendas.
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De los 925 vendedores inmobiliarios matriculados en Mendoza en el órgano que preside Santiago Debé, este año 38 de ellos suspendieron la matrícula, como lo hicieron 26 el año pasado, mientras que aguardan en la fila unos 10 más. La condición para "bajarse" es demostrar con documentación que están trabajando en otra actividad.
No es una crisis que termina en el Arco del Desaguadero: según referentes del sector, sólo en la capital de Argentina se vive la peor crisis desde 1980, con más de casi 890 inmobiliarias cerradas sólo en el último año.
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Aún así, en una situación de oscuridad y de derrumbe, Marcos Herrera, director comercial de Inmoclick, un portal con llegada al 80% del mercado inmobiliario mendocino y que por mes es fuente de consulta de unos 300 mil usuarios, describió a MDZ un diagnóstico de sombras pero con algunas luces de lo que fue el sector a lo largo de 2014, en seis claves:
- Los más beneficiados. “El sector que mejor trabajó fue el de lotes en venta y las zonas más demandadas fueron Guaymallén y Maipú. Otro que se vio favorecido fue el de los lotes y terrenos, empujados principalmente por los planes Pro.Cre.Ar".
- Los más perjudicados. "El sector más afectado fue el de las propiedades que se sitúan por encima del $ 1.000.000. Esto se debe, en gran parte, a políticas de control fiscal y la necesidad de intentar resguardar estos valores en dólares. Sobre estos valores el mercado se encuentra en una de sus peores rachas en la historia”.
- Qué se mueve. “Un sector que continúa con cierto dinamismo es el de departamentos en venta a estrenar, cuyos valores se ubican entre los $ 600.000 y $ 850.000”.
- Temores. “Los principales temores estuvieron dados por la incertidumbre vivida en torno al dólar. Las personas que tenían algunos dólares para invertir no tuvieron una clara visión de donde hacerlo, debido a la gran distorsión de valores que existe en el mercado. Por su parte, aquellos interesados en vender, en su mayoría buscaban hacerlo en la moneda extranjera, viéndose obligados a ingresar en negociaciones sobre tipos de cambio paralelo, entre otros".
- Ventas en stand by. "Otro factor que terminó incidiendo negativamente fue que los vendedores, en su mayoría, están vendiendo para comprar otro inmueble. Esta operación, por lo expresado anteriormente, se dificulta bastante. Por esto, o bien elevaron demasiado los valores de sus inmuebles, o bien decidieron no vender hasta tener un panorama más claro. Paralelamente han continuado, aunque a un ritmo menor, las ofertas de complejos a estrenar en venta o en alquiler. Esta modalidad particularmente se vio bastante afectada este año".
- Alquileres. "Observamos una demora en los plazos de alquiler que años atrás no se observaba. Esto es motivado por cómo comienzan a impactar estos costos en el bolsillo de quienes buscan alquilar y por otro lado, en la marcada disminución de la renta anual percibida por los propietarios que invierten en este tipo de desarrollos".
Además de las conclusiones del director comercial de Inmoclick, por su parte Santiago Debé señala que hay una buena oferta de alquileres, pese a que -según sus datos- la cuota de los alquileres este año subieron entre 25 y 30%, "es decir, por debajo de la inflación real, que es de 40%", aclaró.
Mientras que por el lado del titular del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza, a nivel inversión las luces se dan por un efecto descarte:
"Quienes tienen pesos están con dificultades para comprar dólares. Los plazos fijos no son atractivos. Los automóviles tampoco son un refugio ya que hubo aumentos de hasta 50%. Entonces, el que tiene un ahorro en pesos va al mercado inmobiliario porque tiene una rentabilidad a mediano plazo. Hoy la mayor demanda está en las unidades chicas y en los lotes. Pero la construcción está parada".