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Resumen de lo que pasó hasta hora y lo que vendrá en la semana

Un nuevo miércoles para hacer un stop, y ver bien qué pasó y que vendrá en lo que queda de la semana. Lamentablemente, seremos poco originales, ya que no diremos nada que no se haya dicho ya: sigue la incertidumbre, la volatilidad y sobre todo, el temor porque más miembros de la eurozona necesiten ayuda. Todo un marco que se traduce en el miedo a una nueva recesión mundial.

España sigue en el ojo de la tormenta. Ayer Cataluña  pidió auxilio financiero –por 6.000 millones de euros-  para enfrentar vencimientos urgentes, tal como lo hicieron  Murcia y Valencia días atrás. Como era de prever, esto no gustó a los mercados y ni hablar de la bolsa española, que ayer llegó a su nivel más bajo en nueve años, al situarse en los 5.956,30 puntos.

No obstante, lo peor vendrá en el caso de que España deba finalmente pedir un rescate integral de su economía -que algunos ya estiman en unos 300.000 millones de euros (incluidos los 100.000 millones para sus bancos)-, lo cual podría traducirse en un efecto dominó sobre Italia.


No en vano, Moodys advirtió en las últimas horas (cuando puso en negativa la perspectiva para la nota alemana) que esto terminaría afectando a los bancos alemanes, que cuentan con una enorme cantidad de títulos de deuda española e italiana.

¿Si se podría haber evitado la catástrofe? Según los analistas, sí. La falta de acción a tiempo de las autoridades europeas no ha hecho más que empeorar el panorama y es sabido, las cosas seguirán de mal en peor, a menos que el Banco Central Europeo o la misma UE tome medidas fuertes para calmar a los inversores, como ser que anuncie la compra de bonos españoles o italianos en forma significativa.

Pero el presidente del BCE, Mario Draghi (foto), al menos por ahora, parece estar lejos de esa apuesta. De hecho, el representante austriaco en el consejo de gobierno  de la entidad, Ewald Nowotny, dijo que la autoridad monetaria no tiene previsto reactivar su programa de compra de deuda, pese al continuo aumento de la prima de riesgo de España –que sigue por encima del 7,5%- y las reiteradas peticiones del Gobierno de Mariano Rajoy.

Cerrando ya Europa, no podemos cambiar de tema sin mencionar a Grecia. Se habla de la posibilidad -cada vez más alta- de que no liberen el nuevo tramo de ayuda y por ende podría entrar en default. Por algo, resuena la palabra reestructuración y los inspectores de la Comisión Europea, el BCE y el FMI (la llamada "troika") volvieron ayer a Atenas para completar un análisis de sostenibilidad de la deuda griega el próximo mes, aunque las fuentes dijeron que las conclusiones ya son bastante evidentes y que apuntan se tendría que reestructurar deuda.

Los últimos días fueron muy duros para las plazas europeas y desde el viernes hasta ayer, el Ibex de Madrid y el Mib de Milán acumularon rojos de alrededor del 5%, mientras que el CAC-40 de París y el Dax de Francfort sufrieron pérdidas de casi 4%.

Sin embargo, hoy la mañana comenzó con rebotes de hasta 2% en las plazas del Viejo Continente, a pesar de que no hubo noticias puntuales que fomentaran estas subas. Por ende, la sostenibilidad del mismo es bastante dudosa.

Ahora bien, al margen de Europa, que sin duda es la protagonista de la semana, no hay que olvidarse de Estados Unidos. Esto se debe, en especial, porque la agenda americana siguió decepcionando. Sin ir más lejos, ayer se confirmó que el sector manufacturero se expandió este mes a su ritmo más lento desde fines del 2010. Mientras que la FED, al menos por el momento y al menos que la macro desmejore mucho, parece ser bastante reacia actuar.


Además, continúa la temporada de balances, aunque no muy bien en las últimas ruedas que digamos: el lunes, Mc Donalds reportó ganancias trimestrales menores a las esperadas, debido al enfriamiento de la economía global y también pronosticó una desaceleración de sus ventas comparables en julio. En tanto ayer, tras el cierre del mercado, Apple anunció resultados por debajo de lo estimado, a causa de las flojas ventas de su teléfono iPhone.

En este clima y sin nada bueno propio para sumar, Wall Street no puedo evitar los cachetazos provenientes de Europa y operó con rojos cercanos al 2%.

Mercado local
Pasando a lo local… es difícil no referirse al contexto de Argentina sin sentir un poco de vergüenza ajena. Funcionarios del gobierno que se pelean por las redes sociales con otros políticos de la oposición, desprolijidades al por mayor,  y sobre todo fuertes inquietudes por las señales de intervención hacia el sector privado.

Se destaca un informe del Citi, el cual sostiene que el PBI del país caerá 1,7% este año (cuando la previsión anterior era un crecimiento de 1%) con una inflación del 25% anual. Lo que nuevamente apuntaría a hablar de “estanflación”. Incluso, y a contramano de las explicaciones oficiales con respecto a la caída del nivel de actividad, se afirma que dice que la "raíz de la actual recesión no es internacional sino doméstica".


Como variable a monitorear, en especial cuando se van acumulando señales de estancamiento económico, la brecha cambiaria sigue siendo relevante; en la última semana, si bien logro descomprimirse un poco, aún se mantiene arriba del 40%.

Con relación al mercado, es claro que los activos propios no estuvieron exentos a la tónica negativa que vino desde el exterior en las primeras ruedas de la semana, y era previsible cuando los factores nuestro tampoco suman mucho últimamente. Es más, este miércoles las dudas volvían a inundar el mercado, lo que hacía que las pantallas se muestren mixtas. Nuestra recomendación en este marco se mantiene; en acciones somos cautos, y creemos que si bien existe oportunidades atractivas a mediano plazo, de corto es una plaza más bien para Trading y por ende no para cualquier inversor. En tanto, que para los inversores más conservadores observamos atractivo en la curva media de dólares; y para los más agresivos en la parte más largo.

Igual, la realidad, es que aún falta bastante esta semana. No hay dudas que seguiremos acoplados a la tendencia externa y cualquier cimbronazo fuerte desde allí, se sentirá en lo local. Por lo que habrá que estar atentos. Desde Europa sabemos que hay varias cosas para mirar, y para ninguno de los problemas hoy existe una solución mágica y rápida; un escenario último que garantiza un piso de volatilidad alto. Mientras que desde EEUU, si bien habrá más balances, la agenda cobrará relevancia en las próximas horas. En especial, las expectativas comenzarán a centrarse en el dato del viernes sobre el crecimiento del II trimestre del año, para el que se espera una desaceleración a niveles del 1.4%. Un número mayor a ese, sin dudas, dará que hablar al mercado;  aunque, siendo sinceros, su lectura puede ser mixta. Por un lado, podrá apuntalar las bajas de las últimas ruedas. Pero, por otro lado, más de un inversor comenzará a pensar que un dato débil acerca un QE3 por parte de la FED. Por ende, una vez más, debemos hablar de volatilidad.

Fuente: Portfolio Personal