Una puesta en escena con pocos resultados concretos para Mendoza
La visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la provincia dejó gusto a poco. A casi nada. Es que de todo lo dicho, no hubo un sólo anuncio en concreto, ni de obras nuevas ni de medidas de apoyo a la producción que no se hayan hecho con anterioridad.
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Atrás quedaron los años donde la visita de la Presidenta significó para la industria vitivinícola la devolución de impuestos internos al champán, el crédito por U$S50 millones del BID para integración de productores o la devolución de 2,5 puntos (50%) de las retenciones, que significó la llegada de unos $100 millones a las provincias productoras sólo entre 2009 y 2010. Este año sólo se ratificaron anuncios hechos en noviembre cuando se declaró al vino como “Bebida Nacional”.
Por eso no hubo nada nuevo. En su discurso de apenas 17 minutos, más allá de destacar la fortaleza de la vitivinicultura por crecer fuerte en el exterior gracias a la consolidación de su posición en el mercado interno, Cristina se encargó de recordar el crecimiento económico que ha experimentado el país durante las dos gestiones kirchneristas (“el mayor en 200 años”, aseguró”) y la diversificación de la matriz productiva. Algo que recomendó profundizar a la vitivinicultura, invirtiendo más, señaló.
Sí recordó que su gobierno en diciembre estableció que todos aquellos que cobran la Asignación Universal por Hijo y quieran trabajar en la cosecha, no perderán el beneficio. La aclaración llegó por las críticas hechas por los productores y bodegueros que aseguraron esta semana que el pago de este beneficio provocaba que falten cosechadores en Mendoza.
Bebida nacional
La visita de Cristina a Mendoza sí sirvió para rubricar anuncios que se habían hecho el 24 de noviembre, cuando por decreto presidencial se declaró al vino como “Bebida Nacional”. Es que el salón de los Espejos del hotel Hyatt, donde se celebró el acto de la Coviar, sirvió como marco para la firma de distintos convenios entre ministerios y organismos del Estado para contribuir a la promoción del vino.
Con Cristina como testigo, el Ministerio de Agricultura y Aerolíneas Argentina firmaron un convenio para que la empresa estatal sea la responsable de la logística para que el vino esté presente dentro y fuera del país en los actos y celebraciones que se hagan. Así se cumple la promesa de que el vino, como bebida nacional, estará presente en los actos y en las embajadas de Argentina de todo el mundo.
Un convenio similar se firmó entre Agricultura y el Ministerio de Turismo, para apoyar la promoción del vino, y entre el primer organismo con cada una de las provincias vitivinícolas (Mendoza, San Juan, La Rioja, Neuquén y Río Negro) para instrumentar medidas tendientes a la generación de empleo, integración productiva, transferencia tecnológica y fortalecimiento de la cadena de valor. En este caso no se especificaron montos de ayuda ni de inversión.
Obras ya en marcha
A la provincia no le fue muy distinto que a la vitivinicultura. La visita de Cristina tampoco significó grandes anuncios. Sí se firmó el acuerdo donde la Nación se compromete a enviar a Mendoza los $55,8 millones para financiar la construcción, ya en marcha, de la ampliación de la plata potabilizadora de Benegas. Algo que ya estaba acordado y sólo faltaba confirmar.
Lo mismo se hizo con la inauguración de dos obras viales que tienen financiamiento nacional. Es que por video conferencia, Cristina inauguró los tramos de la ruta 149 que une las localidades de Uspallata y Barreal, en San Juan, con una inversión de $50 millones, y un tramo más de la ruta 7 en Las Catitas, Santa Rosa, que demandó una inversión de $183 millones.