El PJ Federal pide informes sobre la situación de YPF
El diputado nacional Eduardo Amadeo (Peronismo Federal) le envió ayer al Poder Ejecutivo un pedido de informes sobre la situación de YPF, cuyas acciones, según cifras suministradas por la propia compañía a la Securities and Exchange Comission de Nueva York y a la Comisión Nacional de Valores, se desplomaron en la Argentina y en Estados Unidos después de haberse conocido una disminución en sus reservas probadas y en su producción de hidrocarburos durante los últimos años.
Los datos, publicados ayer, indican que, al ritmo actual, YPF podría agotar en cinco años sus reservas de petróleo.
"Nuestra primera impresión es que la perversa política de distribución acelerada de dividendos que lleva adelante YPF está haciendo caer todo el esfuerzo de inversión y producción en otras empresas, aun de menor tamaño. No hemos escuchado hasta el momento ninguna voz desde el Gobierno que afirme o rechace las imputaciones de esta nota de prensa; y no sabemos si el Estado ha designado un director que defienda el interés público frente a estas graves distorsiones de la política de YPF", dice el texto.
Amadeo se pregunta si es cierto que la producción de crudo de YPF cayó en 2010 el 3,6%, y la de gas, el 7,9%, o si sus reservas probadas de petróleo representan hoy sólo el 35% de las que compró Repsol en junio de 1999. Sus dudas se sustentan en que estas tendencias parecen haberse consolidado mientras mermaban las inversiones y crecía el reparto de utilidades.
"Lo gravísimo es que, mientras las reservas disminuyen y la inversión decrece, los dividendos que se reparten los accionistas aumentan. Durante la actual gestión, es decir, desde comienzos de 2008, YPF ganó 13.380 millones de pesos (3901 millones en 2008, 3689 millones en 2009 y 5790 millones en 2010). En el mismo lapso, distribuyó $ 18.628 millones. Para este año, la empresa propone distribuir otros $ 6622 millones, según comunicó a la Bolsa el 2 de este mes. En consecuencia, la distribución total de dividendos desde comienzos de 2008 es de $ 25.250 millones", señala el pedido.
El pedido afirma: "Se trata, ni más ni menos, que de repartir dividendos extraordinarios en lugar de invertir, y de usar las ganancias para pagar el préstamo que permitió comprar la empresa por parte del Grupo Petersen, destruyendo de tal manera un patrimonio que es vital para todos los argentinos".
Afectadas por estas previsiones, las acciones de YPF profundizaron ayer la tendencia a la baja que habían mostrado en las últimas ruedas, pese a que casi todas las petroleras del mundo mejoraron sus precios, impulsadas por el aumento que volvió a mostrar del crudo (rozó los US$ 103 el WTI) por el riesgo al abastecimiento que suponen los ataques aliados sobre posiciones libias.
Las acciones cerraron con una fuerte caída del 5,3% en Nueva York, y del 5,02% en la Bolsa porteña. Para los operadores, la baja se potenció luego de difundirse los referidos datos. Sin embargo, otros analistas sostienen que, básicamente, lo que ocurre es que el mercado va acomodando la cotización de las acciones con el precio de 42,40 dólares al que Repsol vendió hace unos días el 3,83% de su paquete accionario a inversores privados y planea desprenderse en breve de otro 7,17% más. "El valor al que se pactó esa transacción dio una señal muy fuerte al mercado. A esto hay que agregar la venta de la otra porción del capital, cuyo resultado se conocerá en las próximas jornadas que, se presume, cerraría en términos similares", explicó Juan Pablo Vera, jefe de Análisis Financiero de la casa bursátil local Tavelli & Cía.
Fuente: La Nación

