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De cada 10 litros de combustible, 6 salen de surtidores de YPF

Se van y llegan nuevos jugadores en el sector petrolero, pero el escenario es uno: la consolidación de YPF como actor casi monopólico en la venta de combustibles líquidos. En los últimos meses, 6 de cada 10 litros que salieron de los surtidores argentinos fueron vendidos por la empresa que controla la española Repsol y gestiona la familia Eskenazi.

Se va una compañía norteamericana y llega una china. Ceden posiciones los brasileños y entra a jugar un empresario de fuerte expansión durante el kirchnerismo. Venezuela aprovecha el desinterés de los uruguayos y se expande en territorio local. Si hay un negocio que en la Argentina está experimentando cambios es el de los combustibles.

Sin embargo, por debajo de todos estos pases de manos de activos petroleros hay un proceso que determina más que ningún otro la actual configuración del mercado de naftas y gasoil: la consolidación de YPF como actor casi monopólico en la venta de combustibles líquidos. En los últimos meses, 6 de cada 10 litros que salieron de los surtidores argentinos fueron vendidos por la empresa que controla la española Repsol y gestiona la familia Eskenazi.

Si bien la posición dominante de YPF no es una novedad, en los últimos años se ha ido incrementando su porción de mercado. Esta situación -o su contracara, la pérdida de puntos por parte de sus competidores- es una de las causas por las que son cada vez más frecuentes los faltantes masivos de nafta o gasoil.

Entre 2006 y 2008 la participación de YPF tuvo mínimas variaciones, dentro de un rango que fue del 54,6 al 54,9 por ciento. Si se toman en cuenta solamente las naftas, hace cinco años ni siquiera llegaba al 50% del mercado (49,1% en 2006). Pero en 2009, un año que por la recesión fue de baja producción para muchas compañías, la participación de la empresa que más factura en la Argentina creció al 57,4% (55,8% en naftas y 58,2% en gasoil).

Sin embargo, luego de la crisis quedó claro que ese crecimiento no fue temporal y que llegó para quedarse. El año 2010 cerró para YPF con una participación total del 57,3 por ciento. Y si se considera lo que pasó en diciembre (59,9%) y en enero (59,8%), entonces es posible pensar que la tendencia se profundizará.

"El mercado petrolero siempre ha tendido a la concentración -analiza Gerardo Rabinovich, especialista del Instituto Argentino de Energía General Mosconi-. Ahora, ir a la concentración en manos de una o dos empresas no es aconsejable en un país con estructuras administrativas y regulatorias tan débiles."

Según explicó, el monopolio en combustibles es una situación frecuente en otros países, pero en general se trata de empresas estatales.

La mayor parte de los puntos de participación que ganó YPF fue cedida por la brasileña Petrobras, que en 2007 vendía el 14% de todos los combustibles líquidos y en 2010 redujo su porción al 11,1% (10,4% en el primer mes de este año). Petrobras vendió recientemente su refinería en la ciudad santafecina de San Lorenzo y unas 350 estaciones de servicio al empresario Cristóbal López, que comenzará a operarlas bajo la marca Oil.

Las competidoras
Esso, por su parte, ganó un punto porcentual de participación y, luego de varios años de estar cerca del 12%, cerró el año último con 13,3 por ciento. La norteamericana, no obstante, vendió su negocio en el downstream (refinación, distribución y comercialización de combustibles) en la Argentina a la petrolera Pan American Energy, controlada por Bridas (familia Bulgheroni) y la china Cnooc.

Otro cambio reciente fue la decisión de Ancap, la empresa estatal de Uruguay, de ceder a la venezolana Pdvsa el control de las estaciones que operan bajo las marcas Sol y Pdvsur.
La otra gran petrolera, la angloholandesa Shell, tiene poco más del 14% del mercado desde hace varios años (lo que le permite ocupar el segundo puesto detrás de YPF), aunque en enero cedió algunas décimas de participación y registró un 13,3%. Pese a sus fuertes enfrentamientos con el Gobierno, los directivos de Shell sostienen que por el momento no piensan abandonar el mercado argentino.

Según el ex secretario de Energía y ex presidente de YPF Daniel Montamat, la actual concentración reconoce varios factores. "Por un lado, YPF tiene un precio más bajo. Como empresa líder tiene mayor compromiso con el abastecimiento del mercado. Como empresa integrada puede compensar la falta de rentabilidad en el downstream con su mayor rentabilidad en el upstream [producción de crudo]. Por último, es una empresa que tiene un mayor compromiso político con el Gobierno", explicó.

Montamat señaló que la concentración del mercado ni siquiera es un objetivo deseado por YPF, ya que "nadie quiere tener tanta porción cuando un mercado no es rentable".

Actualmente, los precios de las naftas y el gasoil están congelados por una resolución del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Rabinovich agregó que "si hasta ahora la concentración no fue mayor es porque hay una resolución que obliga a todas las petroleras a mantener la cuota de ventas del año anterior más un porcentaje relativo al crecimiento de la economía".

Fuente: La Nación