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Industriales: prevén 10 mil suspensiones por la crisis

Unos 10 mil operarios podrían ser suspendidos o directamente cesanteados como consecuencia del impacto de la crisis internacional sobre la economía argentina, advirtieron hoy empresarios y sindicalistas de la provincia de Buenos Aires. Presentarán un informe de los suspendidos.

Desde la Unión Industrial de Berazategui alertaron que hay 10 mil puestos de trabajo en riesgo y advirtieron que el "crecimiento pasa por la integración".
  
Dirigentes sindicales, empresarios y representantes de educación técnica de toda la región se volverán a reunir este jueves a las 11.30 en la sede de la Unión Industrial de Berazategui para presentar el resultado del análisis efectuado sobre la actividad fabril en este distrito, Quilmes y Florencio Varela.
  
En la ocasión se presentará un pormenorizado detalle de los trabajadores afectados por suspensiones, despidos o vacaciones adelantadas, como resultado de la caída en la actividad laboral que deriva de la crisis económica internacional.
  
Según adelantaron los organizadores, en el encuentro se va a exponer "la situación de más de 10.000 trabajadores que están suspendidos, despedidos o con vacaciones anticipadas en los tres distritos".
  
En tanto, desde la Unión Industrial del Gran La Plata salieron a reclamar medidas para moderar el impacto de la crisis en el sistema productivo.
  
Desde la industria bonaerense se renovaron críticas y reclamos por la falta aún de medidas para enfrentar la grave crisis financiera global que "ya impacta" en el sistema productivo del país.
  
Además, exhortaron a consensuar entre todos los sectores políticas de Estado para sobrellevar esta "difícil" situación económica y social, al tiempo que pidieron "terminar con los enfrentamientos estériles" para evitar "las consecuencias más perversas de una crisis: desocupación, pobreza, marginalidad e inseguridad".
  
El planteo fue realizado por la Unión Industrial del Gran La Plata (UIGLP) en un fuerte documento en el que reitera su reclamo de una mayor defensa del mercado interno y externo para "detener la caída de la producción y poder mantener las fuentes de empleo".
  
"En octubre de 2008 advertimos que la crisis global sin precedentes ya estaba afectando seriamente las economías del primer mundo y por eso era aconsejable en el país consensuar un paquete de medidas para neutralizar los efectos negativos que iban a generar sobre nuestro desacelerado crecimiento. Sin embargo, las medidas tomadas no fueron suficientes para crear un shock de confianza para paliar la crisis", sostiene la entidad fabril que preside Francisco Gliemmo.
  
Los empresarios de Pymes de la Región remarcaron los índices que marcan la caída de las exportaciones y de la actividad en rubros claves como el automotriz, el siderúrgico, entre otros.
 
En lo que respecta al comercio exterior, el sector volvió a pedir "la eliminación o una marcada disminución de las retenciones a productos de alto valor agregado, además de reforzar el control aduanero para evitar el ingreso de artículos de consumo masivo a precios marginales o de dumping que castiga a la industria nacional".
  
En cuanto al mercado interno "el ámbito mayoritario de las Pymes", reclamó para sostener la actividad "tasas de intereses a plazos apropiados para el estímulo del consumo y capital de trabajo; disminución de cargas y aportes para el sector laboral; eliminación de impuestos y tasas distorsivas; y una legislación que induzca al sostenimiento de incorporación de personal y no a su exclusión".
  
Para la entidad industrial, ante la crisis se necesita "un programa integral con verdaderas políticas de Estado, respaldadas por los actores del quehacer nacional".
  
La UIGLP pidió convocar al diálogo político para terminar "con todas las crispaciones, descalificaciones y enfrentamientos estériles, que no ayudan a los esfuerzos que se hacen para sobrellevar la crisis".