Operadores piden un paso que sea eficiente
Los profesionales del comercio exterior local no están ajenos ni a la movida de Gioja en Brasil ni a la necesidad de mejorar la logística de Mendoza en lo que le atañe al Corredor Bioceánico.
Esto lo sostienen distintos operadores de comercio exterior como Silvia Cannata, quien preside el Comité de Despachantes de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo y que reclama que “nuestro corredor bioceánico tiene que estar fundamentalmente acompañado de la logística que tiene que tener Mendoza”, para poder realmente recibir un cantidad importante de camiones. Y en el caso de la Aduana de Uspallata “para que esté absolutamente terminada y que el puerto seco esté en las condiciones que tanto el exportador como el importador requieren”.
Cannata, además rememora el arduo trabajo que realizaron el año pasado cuando se avanzó en el proyecto de Mendoza Logística y la reunión que mantuvo la Cámara de Comercio Exterior –junto a sus distintos comités- con el ministro de la Producción, Guillermo Migliozzi, “con el fin de darle continuidad a lo que nosotros pretendemos que tenga Mendoza, sobre lo que se refiere a la parte logística”.
En ese sentido, la especialista sostiene que “necesitamos un nudo logístico importante para que realmente la posición de privilegio de Mendoza dentro del corredor bioceánico se mantenga con calidad y competitividad”.
“Es que el corredor existe por una cuestión natural, donde Mendoza por el momento es el único paso que tenemos hacia el Pacífico, considerando los importantes importadores que posee China, India, entre otros países del oriente”, agrega.
Para Cannata, Gioja está armando su estrategia pensando que el Corredor Bioceánico será entre San Juan y Brasil.
“Por otro lado nosotros tenemos graves problemas en el Puerto de Buenos Aires, a donde las líneas marítimas no quieren ingresar porque las exportaciones han caído. Entonces muchas mercaderías se quedan en Brasil o en Uruguay, desde donde comienzan a transitar por vía terrestre”, explica.
Asimismo destaca y añora el estudio que el Gobierno realizó en la gestión anterior por el cual se había planificado remodelar la Zona Franca de Luján de Cuyo. “El Gobierno había tomado como base el puerto seco de Méjico, para tratar que con esas características, la Zona Franca fuera muy importante en cuanto a servicios y hasta tuviera una terminal del ferrocarril”, remarca. Y aconseja: “Si quiere, puede para ahondar, revisar el libro que editó Laura Montero”.
Silvia Cannata, preside una empresa especializada en brindar servicios de exportación e importación y logística integral en comercio exterior. Según su titular, la firma apunta a la mejora continua de su organización, adecuándose a las necesidades reales de cada uno de sus actuales y potenciales clientes.
Carlos Clément: “No tenemos que preocuparnos porque haya muchos pasos”
Desde la visión liberal del profesional Carlos Clément, “no debemos preocuparnos porque hayan muchos pasos, incluso en Mendoza donde tenemos un paso y que sería el único, perder el monopolio no le hace bien a Mendoza y sí al país”, consigna.
Esto lo dice basado en el concepto de que “la competencia es buena y nos hace bien a todos” y a partir de ella tal vez Mendoza mejore “en forma natural” sus servicios logísticos de comercio exterior, en el marco de la oportunidad que representa el Corredor Bioceánico.
“Yo no veo con tan malos ojos el hecho de que hayan 45 pasos. Por lo que tendremos que competir todos. Está el paso en Tinogasta –en Catamarca-, el paso San Francisco. Por lo que creo que Mendoza aprovechará las posibilidades si hacemos las cosas bien”, afirma en primera instancia.
“En segunda instancia, el paso no es solamente el camino, porque el hecho de tener un paso desarrollado es algo que demanda muchos años. Hacen falta gomerías, estaciones de servicio, gente que trabaje, lugares de venta de repuestos, lugares para comer, para vestirse y descansar, entre otros servicios necesarios”, considera.
En ese sentido, Clément hace hincapié en que los servicios que trabajan alrededor del transporte “son muy importantes”.
“Yo no conozco personalmente el paso de Aguas Negras. Me han dicho que es muy alto y de hecho se cerrará algunos días en invierno. Algo inusual que ocurrió el año pasado en Tinogasta, donde demoraron unos 20 días en reabrir el paso, porque no estaban las máquinas que en Mendoza sí están”, remarca.
Respecto a la mejora de los servicios, Clément advierte que “uno puede tener buenos servicios con costos muy caros y serán verdaderamente buenos cuando sea rentable para quien está trabajando”.
Por ello destaca los servicios mejorados en la zona chilena de Los Andes. “Es verdaderamente muy lindo pero los costos se han encarecido. Por otro lado los costos del Puerto Seco de Mendoza son muy razonables y no podemos pretender tener los mejores servicios cobrando $14 por camión. No alcanza a ser ni un estacionamiento. Hacen falta seguros, vigilancia, entre otros servicios”, analiza Clément. Y apunta que hay que hacer una evaluación económica con el fin de que los costos no se disparen con la mentada necesidad de mejorar los servicios “en la totalidad del paso”.
“Es como que pretendamos tener un hospital cerca en una zona donde no existe y donde ocurren accidentes sin preguntarnos cuánto sale un hospital o quién lo pagará”, grafica el profesional local analizando los beneficios que debe tener un puerto seco sin que sean tan caros.
En ese sentido, remarca que “sí nos debería preocupar que el paso sea eficiente, con la mayor cantidad posible de servicios al menor costo posible, porque es el futuro y Mendoza tiene casi 40 años de ventaja en operación de camiones”, afirma.