El "triunfo" de Colapinto, a pesar de Alpine y de la FIA
El argentino terminó en la misma posición en la que largó, pero dejó señales positivas en un fin de semana condicionado por su propio auto y las sanciones.
Colapinto cerró en Zandvoort un fin de semana marcado por las dificultades.
Instagram @alpinef1teamFranco Colapinto terminó 14° en el Gran Premio de Países Bajos y, aunque el resultado pueda parecer poco alentador, el balance de su fin de semana permite otra lectura. El argentino largó desde ese mismo lugar y terminó allí, pero lo hizo después de competir con un Alpine sin las mejoras que sí utilizó Pierre Gasly y tras recibir duras sanciones.
Por eso, el “triunfo” de Colapinto en Zandvoort no está en el 14° puesto que marca el clasificador. Está en haber vuelto a ese lugar después de que una sanción lo arrojara al último puesto, en haber resistido con un Alpine "viejo" y en no haber dejado que un domingo atravesado por decisiones ajenas a su rendimiento terminara definiéndolo.
El fin de semana, además, volvió a mostrar una característica que ya se convirtió en una de las fortalezas del argentino durante esta temporada: las largadas. Colapinto arrancó 14° y rápidamente ganó posiciones hasta meterse en zona de puntos, antes de que el accidente de Max Verstappen y la posterior sanción modificaran por completo su carrera.
Un Alpine en desventaja
La comparación con Gasly resulta inevitable: Alpine llevó a Zandvoort un importante paquete de mejoras, pero decidió instalarlo únicamente en el monoplaza del francés. Colapinto tuvo que competir nuevamente con la versión anterior del A526 y recién contará con las actualizaciones en el Gran Premio de Italia, en Monza.
La decisión del equipo estuvo relacionada con los tiempos de producción del paquete. La planificación original contemplaba introducir las mejoras en Monza en ambos autos, pero el trabajo de fábrica permitió adelantar su llegada a Zandvoort. Alpine optó entonces por utilizarlas primero en el monoplaza de Gasly.
La diferencia de equipamiento no impidió que Colapinto encontrara algunos argumentos para cerrar el fin de semana con una mirada positiva. Después de la Sprint, en la que terminó 12°, explicó las dificultades -ya conocidas- el auto, pero también destacó sus maniobras para avanzar. “Dura, como las últimas carreras. Nos costó un poco. Pero por otro lado fue positivo el sobrepaso y estar delante de un Racing Bull y un Audi, pero los mismos problemas de siempre con este auto”, expresó el argentino.
En la carrera principal, esas dificultades volvieron a aparecer. Después de completar la prueba, Colapinto fue claro al describir uno de los problemas del Alpine: “No tenía velocidad en las curvas”.
La polémica sanción que condicionó su carrera
Luego, está el punto más discutible del domingo. Colapinto recibió un drive-through por adelantar a Yuki Tsunoda bajo doble bandera amarilla, en el sector donde se había producido el accidente de Verstappen.
La infracción existió y la FIA tenía una regla para aplicar. Pero, desde una mirada deportiva, es difícil no cuestionar la severidad del castigo. Colapinto no realizó el adelantamiento en una situación normal: estaba intentando esquivar un incidente que se había producido delante suyo. La alternativa de frenar abruptamente en plena recta, mientras otros autos llegaban detrás, también podía haber generado una situación peligrosa. De hecho, el propio Colapinto explicó después de la carrera que consideraba excesiva la penalización: “Era mucho más peligroso clavar los frenos en la mitad de la recta cuando llegó una bandera amarilla bastante tarde”.
Los comisarios reconocieron que había una importante cantidad de restos sobre la pista y consideraron esa circunstancia como un atenuante. Sin embargo, la consecuencia fue un drive-through que llevó a Colapinto desde la décima posición hasta el vigésimo lugar.
En un contexto como el que rodeó la maniobra, la penalización aparece como excesiva, especialmente porque Colapinto no estaba intentando obtener una ventaja estratégica, sino reaccionando ante un peligro que se presentó de manera repentina.
Contra viento y marea
Una vez cumplido el drive-through, la carrera de Colapinto pasó a ser, prácticamente, una tarea de recuperación. El argentino perdió todo lo construido en la largada y quedó último, pero consiguió avanzar nuevamente durante las vueltas restantes.
Mientras tanto, Gasly tampoco pudo convertir las mejoras del Alpine en un salto que lo llevara a convertirse en “el mejor del resto”. El francés sumó un punto en la Sprint (fue 8º) y otro en la carrera, donde terminó décimo, pero quedó por detrás del Audi de Nico Hülkenberg y del Aston Martin de Fernando Alonso.
Esto también permite relativizar el resultado de Colapinto. El paquete de actualizaciones no transformó al Alpine en un auto capaz de pelear regularmente por las posiciones delanteras del grupo medio. Y el argentino ni siquiera tuvo acceso a esa evolución durante el fin de semana.
Sobre el final, además, Colapinto recibió otra penalización de 10 segundos por una infracción bajo bandera amarilla. En esta oportunidad, el castigo no modificó su posición final porque ya había construido una diferencia suficiente respecto de su perseguidor inmediato.
El verdadero balance de Zandvoort
El resultado final fue un 14° puesto, exactamente el mismo desde el que Colapinto había partido. En términos estrictamente estadísticos, no avanzó. Pero llegar a esa posición después de todo lo ocurrido cambia la lectura de un fin de semana más que complicado.
El argentino también volvió a demostrar su capacidad para aprovechar las oportunidades desde la largada, una virtud a la que ya nos tiene acostumbrados. Y lo hizo con un auto que todavía no cuenta con las mejoras prometidas por Alpine.
Por eso, el “triunfo” de Colapinto puede encontrarse más en el rendimiento que en el resultado. Sobrevivió a un fin de semana en el que tuvo que correr en desventaja respecto de su compañero, perdió buena parte de sus posibilidades por una sanción discutible y, aun así, terminó exactamente donde había empezado.
Monza será otra historia. Colapinto tendrá las mismas herramientas que tuvo Gasly en Zandvoort y podrá demostrar qué puede hacer con un auto en igualdad de condiciones. Después de un domingo en el que tuvo que pelear contra su propio auto y contra la FIA, quizás esa sea la verdadera buena noticia que se lleva de Países Bajos.


