El golpe psicológico que Franco Colapinto le dio a Gasly en la qualy y que puede cambiar su futuro en Alpine
Durante la clasificación en Zandvoort, Colapinto le dio un golpe inesperado a su compañero de equipo y hay una consecuencia que ilusiona en Alpine.
La clasificación del Gran Premio de Países Bajos dejó una señal positiva para Franco Colapinto más allá de su 14° puesto. El argentino volvió a competir en Zandvoort con un Alpine A526 sin las últimas actualizaciones que sí tiene Pierre Gasly y, pese a esa desventaja, consiguió reducir considerablemente la diferencia con su compañero.
El viernes, la brecha había sido contundente: Gasly llegó a sacarle siete décimas a Colapinto con el nuevo paquete de mejoras. Sin embargo, la historia cambió este sábado. En la Q1, el argentino comenzó con firmeza y marcó 1:13.821, apenas 15 milésimas por delante del francés. En el segundo intento, el número 10 reaccionó con un 1:13.115, mientras que el pilarense registró 1:13.322 para ubicarse 13°.
La tendencia se mantuvo en la Q2. Colapinto estableció inicialmente un tiempo de 1:12.800 y quedó a una décima de Gasly, pero el tráfico le complicó su último intento. El francés consiguió mejorar hasta 1:12.616 y terminó 11°, mientras que el argentino quedó 14° con menos de dos décimas de diferencia. Así, la brecha se redujo de siete décimas a apenas dos.
El golpe psicológico que Colapinto le dio a Gasly en la qualy de Zandvoort
Más allá de las posiciones, el dato representa un golpe psicológico para Gasly y un mensaje para Alpine. Colapinto descontó cerca de medio segundo en apenas un día y lo hizo justamente en una fecha donde la diferencia de equipamiento entre ambos monoplazas era uno de los principales focos de atención. Además, el tráfico afectó a buena parte de la grilla y el argentino no pudo completar su última vuelta en las mejores condiciones.
La actuación también vuelve a poner sobre la mesa la capacidad de Colapinto para extraer el máximo rendimiento cuando Alpine no le entrega las mismas herramientas que a su compañero. Ya había ocurrido algo similar en mayo, cuando Gasly recibió antes las evoluciones del auto. En un momento clave para su futuro, el argentino volvió a demostrar que puede estar a la altura y le dejó una señal clara a Alpine: merece ser tenido en cuenta en igualdad de condiciones.


