De Harvard al escenario porteño: el musical de "Legalmente Rubia" que derriba prejuicios y estereotipos
Legalmente Rubia, el clásico de los 2000, regresa al Teatro El Nacional con un elenco diverso formado por artistas del proyecto 2025 del Grupo Magníficat.
Legalmente Rubia ofrecerá dos funciones, mañana jueves 21 y el viernes 22 de noviembre.
En esta nueva puesta de Legalmente Rubia, el musical, la historia de Elle Woods vuelve a tomar fuerza, pero esta vez vista desde un lugar más íntimo y humano. Si su objetivo al llegar a Harvard es reconquistar a su exnovio, pronto descubrirá que lo verdaderamente importante no está en el otro, sino en su propia voz.
Su viaje romántico pronto se convertirá en un camino de autoconocimiento, coraje y construcción de autoestima. A lo largo de la obra, Elle se enfrenta a prejuicios ajenos y propios. La imagen de “rubia perfecta, siempre de rosa y estilo Barbie” se desarma escena a escena, para descubrir a una mujer sensible, inteligente y comprometida. Su disciplina para estudiar, su intuición y su capacidad para escuchar lo que siente le sirven para demostrar que puede lograr lo que nadie espera de ella. El amor buscado es el punto de partida para encontrar que su valor no depende de ninguna mirada externa.
La protagonista de Legalmente Rubia enfrente prejuicios propios y ajenos.
Un elenco que une generaciones y celebra la diversidad
La propuesta reúne a 35 intérpretes en formación y artistas amateurs que van de los 18 a los 65 años, todos parte del proyecto 2025 del Grupo Magníficat Asociación Civil. En este espacio, la edad no es una barrera: el escenario se abre para cualquiera que tenga deseo de crear, aprender y trabajar en equipo. El objetivo no es solo montar un buen musical, sino también acompañar procesos personales y grupales.
El proyecto se sostiene en valores que se entrenan tanto como la voz o la actuación: la empatía, la confianza mutua, la capacidad de escuchar, el respeto por la diversidad y la vocación de servicio. Cada espectáculo surge en diálogo con distintas organizaciones sociales, de manera que cada función amplifica además causas, proyectos y realidades que necesitan ser visibilizadas. El arte se convierte así en puente, en herramienta y en motor de comunidad.
Entrenar la actuación, la empatía y la confianza
Funciones, entradas y una noche para compartir
Legalmente Rubia, el musical vuelve con dos únicas funciones en el Teatro El Nacional, ubicado en Av. Corrientes 960, mañana jueves 20 y el viernes 21 de noviembre, a las 20:30 horas. Las entradas pueden adquirirse de manera anticipada a través del formulario online https://forms.gle/R1jVQR8YQVJouHRy6 o el mismo día de la función en la boletería interna, que estará abierta desde las 19:45.
El espectáculo basado en la recordada película de los años 2000 es apto para todo público; dura cerca de dos horas, con un intervalo de 15 minutos, e incluye canciones en vivo, mucho humor y una energía que contagia.
Un viaje para reconquistar a un amor es más que revelador para la heroína de la historia.
Magníficat: cuando el teatro también construye comunidad
El Grupo Magníficat nació dentro de la Parroquia San Nicolás de Bari, en la Ciudad de Buenos Aires, a partir del sueño de un grupo de jóvenes que querían unir teatro musical, vida comunitaria y crecimiento interior. Con el tiempo, el proyecto fue tomando forma, se profesionalizó y sumó artistas de distintas disciplinas, hasta consolidar un equipo que hoy impulsa espacios de formación y creación con marcado acento humano.
Desde sus inicios, la misión fue más amplia que estrenar obras: buscan generar ámbitos donde cada persona pueda desarrollarse en lo artístico, lo personal y lo colectivo. Como resume su directora, Lucía Krusseman, el trabajo del grupo "apunta a acompañar procesos creativos que abran la mirada hacia el mundo, fortalezcan la empatía y promuevan un compromiso activo con la realidad. Cada nuevo proyecto es una invitación a crecer, aprender y encontrarse con otros a través del arte".
En ese marco, Legalmente Rubia, el musical es una nueva excusa para celebrar el poder de las historias que animan a ser quienes realmente somos. Una experiencia que invita a cantar bajito en la butaca, a reír con ganas y a salir del teatro con una sensación de abrazo colectivo.
Una obra para animarte a ser vos

