Cómo reclamar si la escuela de tu hijo no está en condiciones en Mendoza
La infraestructura escolar en Mendoza está en estado crítico. Techos con filtraciones, pozos sépticos colapsados, baños sin agua, instalaciones eléctricas inseguras, bancos rotos, aulas sin calefacción. Y mientras esto ocurre, desde el Estado se aprueban presupuestos y se difunden anuncios que no llegan nunca a las aulas.
El problema no es nuevo. Lo nuevo es que ya no podemos seguir esperando. Por eso redactamos una guía concreta para que las familias puedan reclamar legalmente y de forma organizada. Porque la educación pública no puede sostenerse con parches ni con rifas. El Estado tiene la obligación legal de garantizar condiciones dignas y seguras para aprender y enseñar.
La ley es clara: la responsabilidad es del Gobierno provincial
La Ley Provincial N.º 6970, en su artículo 68, establece que el Estado es responsable del sostenimiento de los servicios necesarios para la educación y debe asegurar la igualdad de oportunidades. Cuando una escuela tiene techos que gotean, estufas que no funcionan o baños sin agua, ese derecho se está vulnerando.
Y si el Estado no actúa, las familias tienen el derecho –y el deber– de reclamar. No alcanza con denunciar en redes ni con esperar la buena voluntad de los funcionarios. Hace falta dejar constancia legal del abandono.
¿Qué se puede reclamar?
Todo aquello que impida o afecte el normal dictado de clases o ponga en riesgo a alumnos, docentes o personal:
- Techos con filtraciones.
- Calefacción rota o ausente.
- Baños clausurados, sin agua o en condiciones insalubres.
- Instalaciones eléctricas en mal estado.
- Ventanas rotas, aulas con humedad.
- Falta de rampas o accesibilidad.
- Mobiliario dañado o inexistente.
- Pozos sépticos rebalsados.
Cómo presentar el reclamo formal
Cualquier padre, madre o tutor puede reclamar en forma individual o colectiva. El texto sugerido es el siguiente:
___________
Al Director General de Escuelas
De nuestra mayor consideración:
Los firmantes, constituyendo domicilio electrónico en: [email], en uso de las facultades otorgadas por el artículo 43 de la Constitución Nacional, nos dirigimos a Ud. a fin de reclamar lo siguiente:
I. Objeto
Venimos a exigir el cumplimiento de la Ley N° 6970, artículo 68, que establece que el Estado es responsable del sostenimiento de los servicios necesarios para la educación, debiendo priorizar la igualdad de oportunidades para el acceso, permanencia y egreso del sistema educativo.
II. Hechos
En la escuela [nombre del establecimiento] donde asisten nuestros hijos/as, se presentan graves deficiencias de infraestructura: techos y paredes deteriorados, mobiliario roto, baños sin funcionamiento, instalaciones eléctricas peligrosas, ausencia de calefacción y obstáculos a la accesibilidad. Esto afecta directamente la calidad del aprendizaje, la asistencia, la permanencia en el sistema educativo y pone en riesgo la salud y seguridad de estudiantes y trabajadores.
III. Solicitamos
La ejecución inmediata y urgente de las partidas presupuestarias necesarias para la reparación integral del edificio escolar y/o la construcción de nuevos espacios educativos, según corresponda.
En caso de negativa o falta de respuesta, iniciaremos las acciones legales correspondientes.
Firma, DNI, domicilio
Firma, DNI, domicilio
Firma, DNI, domicilio
Cómo presentar el reclamo
- Completá la nota con los datos del establecimiento y firmantes.
- Adjuntá pruebas: fotos o videos del estado edilicio.
- Entregala por alguna de estas vías:
- Correo electrónico oficial: [email protected].
- Carta documento (por Correo Argentino).
- En mesa de entradas de la DGE, con copia sellada.
Guardá comprobante de envío, acuse de recibo o número de expediente.
No es tarea de las cooperadoras, ni de los padres
Arreglar una escuela no es una donación, ni una colaboración voluntaria. No es función de las cooperadoras reemplazar al Estado. Las familias pueden apoyar, pero no están obligadas a pagar vidrios, calefactores ni hacer colectas para arreglar baños o techos.
Naturalizar el abandono es legitimar la desigualdad
Reclamar es cuidar la escuela. Exigir es defender el derecho a aprender.
No hay que esperar a que pase una tragedia para reaccionar. Las condiciones indignas en las que muchos chicos cursan sus clases no pueden seguir siendo aceptadas como parte del paisaje educativo.
La única forma de cambiar esto es con organización, con pruebas y con reclamos formales. Porque lo que no se documenta, no existe. Y lo que no se exige, no se cumple.
