¿Créditos a tasa 0? La trampa perfecta que puede costarte el doble
En la televisión, en las redes, en los folletos del banco: "Tasa 0%", "cuotas sin interés", "financiación fija". Parece una gran oportunidad. Pero si algo suena demasiado bueno para ser cierto, probablemente lo sea.
La verdadera clave está en tres letras que casi nunca te muestran: CFT.
¿Dónde está la trampa?
Con la inflación en baja y el Estado dejando de pagar intereses exorbitantes, los bancos pierden su negocio más cómodo: prestarle al Estado y ganar sin riesgo. Ahora tienen que salir a competir por vos, el consumidor.
Y lo hacen con publicidad tentadora: planes en cuotas sin interés, autos a tasa 0%, préstamos personales con mínima tasa fija.
Pero detrás de esas "ofertas", muchas veces te esconden:
- Comisiones disfrazadas.
- Seguros innecesarios.
- Precios inflados.
- Gastos administrativos.
Y ahí aparece el CFT: Costo Financiero Total, el número que revela cuánto te cuesta realmente esa financiación.
¿Qué es el CFT?
El CFT es el porcentaje que indica el costo final de un crédito o compra en cuotas e incluye:
- Tasa de interés.
- Comisiones bancarias.
- Seguros.
- Gastos ocultos.
- Penalidades por mora.
Por eso, aunque te vendan una "tasa 0", el CFT puede superar el 80% o más al año.
¿Qué dice la ley?
La Ley 24.240 de Defensa del Consumidor, en su artículo 4°, exige que los proveedores informen de forma clara, cierta y detallada todas las condiciones del producto o servicio.
Y el Banco Central, a través de la Comunicación A 5598, establece que:
- El CFT debe ser informado siempre, expresado como porcentaje anual.
- Debe figurar en todas las publicidades, folletos, contratos y páginas web.
- Su tipografía debe ser igual o mayor a la de la tasa de interés.
Ocultar el CFT o presentarlo de forma confusa es una práctica desleal sancionable.
¿Por qué es clave conocer el CFT?
Porque te permite saber cuánto vas a pagar en total, sin trampas.
Mientras una tasa baja puede sonar bien, si el CFT incluye cargos ocultos, terminás pagando mucho más.
Casos reales:
- Crédito con “tasa 0” pero CFT del 10%.
- Cuotas fijas con comisiones que duplican el valor original.
- Compras en 12 cuotas que suman más de un 50% adicional.
¿Cómo te podés defender?
- Exigí siempre el CFT por escrito antes de aceptar cualquier crédito o financiación.
- Compará el CFT entre bancos y comercios. No te guíes solo por la tasa nominal.
- Guardá las promociones o folletos. Pueden ser pruebas si hay diferencias entre lo ofrecido y lo cobrado.
- Si no te informaron el CFT, reclamá. Podés pedir la anulación del contrato o la devolución del dinero cobrado de más.
¿Dónde denunciar?
- En la Dirección de Defensa del Consumidor de tu provincia.
- En www.argentina.gob.ar/defensadelconsumidor.
- Ante el Banco Central de la República Argentina si el incumplimiento fue de una entidad financiera.
El marketing puede engañar, el CFT no
"La tasa es lo que te ofrecen, el CFT es lo que te cobran".
Los bancos pueden volver a prestar, y eso está bien. Pero deben hacerlo con transparencia y respeto al consumidor. El CFT es tu defensa frente al negocio de la letra chica.