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¿Quién cuida a tus padres? La corrupción oculta en los geriátricos que nadie quiere ver

En lo poco que va del año, se han clausurado cuatro geriátricos y multado a otros 48 por no cumplir con las normativas establecidas. Qué dice la ley y cómo actuar en estos casos.
Foto: Freepik
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La situación de los geriátricos es alarmante. La falta de control estatal y la corrupción imperante han convertido a estos establecimientos en verdaderas trampas para nuestros adultos mayores. Mientras las autoridades miran hacia otro lado, proliferan geriátricos clandestinos que operan sin cumplir las mínimas condiciones de seguridad y salubridad.

La ausencia del médico responsable: un riesgo letal

La normativa provincial exige que todo geriátrico cuente con un médico responsable que supervise la atención sanitaria de los residentes. Este requisito, establecido en la Ley N°5.532 y el Decreto Reglamentario N°3016/92, es fundamental para garantizar la salud y el bienestar de los adultos mayores.

Sin embargo, en los geriátricos clandestinos, la figura del médico responsable simplemente no existe. Esta ausencia deja a los residentes en un estado de indefensión total, ya que no hay un profesional que vele por su salud ni que supervise las condiciones en las que viven. Además, sin un médico que cuide su matrícula y garantice prácticas adecuadas, se incrementa el riesgo de negligencias y maltratos.

La complicidad política: habilitaciones irregulares y controles inexistentes

La corrupción se infiltra desde las bases municipales hasta las altas esferas del Ministerio de Salud. Esta corrupción no solo facilita habilitaciones irregulares, sino que también permite que geriátricos clandestinos operen impunemente al evitar inspecciones o clausuras. Todo esto representa un verdadero peligro para la salud y la vida de nuestros adultos mayores internados.

Las cifras son alarmantes: en lo que va del año, se han clausurado cuatro geriátricos y multado a otros 48 por no cumplir con las normativas establecidas. Sin embargo, estas acciones resultan insuficientes ante la magnitud del problema y la falta de un control efectivo y continuo.

Maltrato institucional: la violencia silenciosa

El maltrato hacia las personas mayores es una realidad que se esconde tras las puertas de muchos geriátricos. Según datos de la Dirección de Atención Adultos Mayores de Mendoza, el 83% de los casos de abuso y maltrato se da en el ámbito doméstico, pero no se debe ignorar el maltrato institucional que ocurre en estos establecimientos.

La falta de personal capacitado, condiciones de hacinamiento y ausencia de protocolos de atención adecuados son algunas de las situaciones que enfrentan nuestros adultos mayores en estos lugares.

La tecnología como aliada: cámaras de vigilancia para el control y la transparencia

Es imperativo que se implementen cámaras de vigilancia en las áreas comunes de los geriátricos, respetando la privacidad de los residentes, para permitir un control efectivo tanto por parte de las autoridades como de los familiares. Esta medida no solo serviría para prevenir abusos y maltratos, sino también para garantizar la transparencia en la atención brindada.

La instalación de sistemas de videovigilancia en las residencias de ancianos tiene una doble finalidad: por un lado, controlar el interior del recinto y sus espacios exteriores para mantener la seguridad en las instalaciones y de los propios residentes, visitantes y personal; por otro, permitir a los familiares supervisar el bienestar de sus seres queridos en tiempo real, brindando tranquilidad y confianza en la atención recibida.

Todos seremos mayores: una realidad inevitable

La Organización Mundial de la Salud proyecta que para 2050 la población mundial de personas mayores de 60 años se duplicará, alcanzando los 2.000 millones. Este aumento de la longevidad implica que una gran parte de la población necesitará, en algún momento, atención en instituciones sanitarias o geriátricas especializadas. Por ello, es crucial garantizar la calidad y seguridad de estos establecimientos.

Basta de impunidad, protejamos a nuestros mayores

No podemos seguir permitiendo que la corrupción y la desidia gobiernen la atención de nuestros mayores. Es hora de que las familias, los ciudadanos y las organizaciones exijan controles reales, transparencia total y el fin de la impunidad en la administración de geriátricos en Mendoza.

Si seguimos permitiendo esta situación, no solo estamos condenando a quienes hoy dependen de estos sistemas, sino que estamos dejando un futuro incierto para todos. Porque tarde o temprano, todos seremos pacientes.

La pregunta es: ¿queremos terminar en un geriátrico donde la única ley que se cumple es la del negocio sucio de la política?

Formulario de Reclamo - Derechos del Paciente

Puede realizar el reclamo mediante:

  • Carta Documento (conservando copia y comprobante de recepción)
  • Correo electrónico oficial (conservando constancia del envío)

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Al Establecimiento Asistencial:

Yo, JUAN PEREZ, DNI Nº ______________, con domicilio en ______________________, localidad ___________________, Provincia ________________, Teléfono Nº _______________, constituyendo domicilio electrónico en ____________________, me presento ante ustedes en carácter de paciente/acompañante para reclamar:

Motivos del Reclamo: (Describir brevemente la situación concreta que motiva el reclamo)

Prueba: (Enumerar documentación relevante que se adjunta)

Petición:

Solicito el cese inmediato de las infracciones a la Ley 26.529 y el cumplimiento efectivo de mis derechos como paciente.

En caso de negativa o demora injustificada, procederé a reclamar las sanciones previstas por la legislación vigente.

Firma: _____________________

Fecha: _____________________