Cautelares y chicanas: la maniobra de las automotrices para no devolver lo cobrado en los autoplanes
Ha pasado más de un año desde el fallo histórico en el caso Aciar, en el que la jueza Fabiana Martinelli determinó que las automotrices y administradoras de autoplanes debían recalcular las cuotas y devolver los montos cobrados en exceso. Sin embargo, la Segunda Cámara de Apelaciones de Mendoza sigue sin pronunciarse, permitiendo que las empresas continúen operando con total impunidad.
Consumidores en la incertidumbre: un fallo que no se cumple
Miles de familias aún esperan justicia. Pese a la sentencia que ordenó la devolución del dinero cobrado de manera abusiva, las automotrices no han reintegrado ni un solo peso a los damnificados. La demora judicial afecta especialmente a quienes ya han finalizado el pago de su plan y no pueden obtener la prenda de su vehículo, quedando atrapados en un limbo legal que restringe su derecho a disponer libremente de su automóvil.
Una Justicia lenta que favorece a las automotrices
El fallo original expuso una realidad alarmante: los suscriptores de autoplanes pagaban, en promedio, un 14% más que quienes adquirían vehículos directamente en concesionarias. Esta diferencia, reflejada en cuotas infladas, debía ser restituida. No obstante, la demora de la Segunda Cámara de Apelaciones de Mendoza ha permitido que las automotrices continúen beneficiándose de este abuso, dejando a los consumidores en desventaja.
Chicanas legales y presión sobre los consumidores
Lejos de acatar la sentencia, las administradoras de autoplanes han desplegado una estrategia de dilación judicial y presión indebida. En lugar de devolver lo cobrado de más, recurren a cartas documento intimidatorias para reclamar supuestas deudas generadas por cálculos arbitrarios. Esta táctica no solo contradice el fallo de primera instancia, sino que también coloca a las familias en una posición de vulnerabilidad frente a un sistema que las perjudica.
El Código de procedimientos ignorado: sentencias que no se cumplen
Según el Código de Procedimientos de Mendoza, Artículo 212, las sentencias en defensa del consumidor no son suspensivas, lo que significa que el fallo de primera instancia debía ejecutarse de inmediato. Sin embargo, las automotrices han logrado frenar las ejecuciones con maniobras judiciales, dejando a miles de familias sin posibilidad de hacer valer sus derechos.
Prendas retenidas: la última trampa de las administradoras
Otro abuso evidente es la retención indebida de la prenda de los vehículos. A pesar de haber completado el pago de sus planes de ahorro, muchas familias no pueden disponer libremente de sus automóviles porque las administradoras se niegan a liberar la documentación. Esta práctica arbitraria afecta su patrimonio y limita su capacidad de vender o transferir el bien, perpetuando la dependencia de los consumidores frente a las concesionarias.
Silencio judicial: ¿quién se beneficia?
La inacción de la Segunda Cámara de Apelaciones de Mendoza tiene un solo beneficiado: las automotrices y administradoras de planes de ahorro, que siguen lucrando a costa de los consumidores. Mientras miles de familias esperan una resolución justa, las empresas continúan explotando la incertidumbre para maximizar sus ganancias.
Es urgente que la Justicia actúe con celeridad. No podemos permitir que las tácticas dilatorias y la burocracia sigan favoreciendo a quienes han cobrado de más y retienen lo que no les corresponde. La ley está del lado de los consumidores, pero sin una decisión firme y una ejecución efectiva, el abuso persistirá. Es hora de que se haga justicia.
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Mario Vadillo, especialista en defensa del consumidor.