Conflicto israelí-palestino: bombardeo de Israel en Gaza deja al menos 28 muertos, entre ellos varios niños

Conflicto israelí-palestino: bombardeo de Israel en Gaza deja al menos 28 muertos, entre ellos varios niños

Una larga jornada de violencia culminó con un bombardeo de las fuerzas militares israelíes sobre la Franja de Gaza, en respuesta al lanzamiento de cohetes desde ese territorio palestino hacia Jerusalén.

BBC News Mundo

Al menos 28 personas, incluyendo varios niños, murieron la noche de este lunes en la Franja de Gaza durante un bombardeo de las fuerzas militares de Israel, según aseguró el ministerio de Sanidad de Gaza, territorio palestino gobernado por el movimiento islámico Hamás.

El ataque aéreo se produjo luego de que desde Gaza se lanzaran cientos de cohetes hacia Jerusalén.

Las tensiones entre israelíes y palestinos se exacerbaron durante los últimos días, llevando a que en Jerusalén se produjera el peor brote de violencia en años.

Hamas había amenazado con atacar Israel luego de que más de 300 palestinos resultaran heridos en enfrentamientos con la policía israelí en Jerusalén.

Los militantes han disparado más de 400 cohetes hacia Israel desde entonces, matando a dos israelíes.

Por su parte, Israel dijo que había matado a al menos 15 militantes de Hamás.

"Hemos comenzado, y repito comenzado, a atacar objetivos militares en Gaza", dijo el portavoz de las fuerzas israelíes, teniente coronel Jonathan Conricus.

Fuentes de Hamás aseguraron a la BBC que el comandante de Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, Mohammed Abdullah Fayyad, había fallecido en el ataque.

Crédito foto: REUTERS
Militantes palestinos lanzaron 300 cohetes desde Gaza hacia Israel.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó que Hamás había "cruzado una línea roja" y que su gobierno respondería "con gran fuerza".

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo que Hamas necesitaba poner fin a los ataques con cohetes "inmediatamente". "Todas las partes deben reducir la escalada", agregó.

Tensiones desbordadas

Desde hace días existía el temor de que la violencia se podía desbordar este lunes, cuando estaba prevista la realización de una marcha de un grupo de israelíes de extrema derecha a través del barrio musulmán de la Ciudad Vieja.

La marcha era en conmemoración del llamado día de Jerusalén, cuando Israel celebra la captura de la parte oriental de la ciudad durante la guerra de 1967, lo que permitió a los judíos poder acceder a lugares sagrados como el Muro de los Lamentos, al cual tenían prohibido el acceso desde finales de la década de 1940.

La herida abierta de un conflicto sin resolver

Por Jeremy Bowen, editor de Medio Oriente de la BBC

La razón fundamental de la renovada violencia no cambia: es la herida abierta del conflicto no resuelto entre judíos y árabes que ha arruinado y acabado con vidas palestinas e israelíes durante generaciones.

Este último episodio ha ocurrido debido a la tensión en Jerusalén, la ciudad que constituye la parte más aguda del conflicto.

Los lugares sagrados de la Ciudad Vieja son símbolos nacionales y religiosos. Las crisis que los afectan han provocado violencia a menudo.

Los factores desencadenantes de lo que ha sucedido esta vez incluyen el control policial israelí de mano dura sobre los palestinos durante el Ramadán y los controvertidos esfuerzos de los tribunales israelíes para desalojar a palestinos de sus hogares.

Pero otros eventos podrían haber tenido el mismo efecto. Se trataba de una crisis a la espera de explotar, en un conflicto que, una vez más, se ha permitido que se agrave.

Los líderes de ambos bandos se han concentrado en salvaguardar sus propias posiciones.

El mayor desafío, hacer la paz, no se ha abordado con seriedad durante años.

Desde entonces, Israel se anexó esa parte de la ciudad, en una decisión unilateral que no ha sido reconocida por la mayor parte de la comunidad internacional.

Los palestinos, por su parte, reclaman Jerusalén Este como capital de su futuro Estado y consideran que las celebraciones israelitas como una provocación.

Crédito foto: REUTERS
La policía de Israel lanzó bombas lacrimógenas y perdigones contra los manifestantes palestinos.

Los hechos violentos de este lunes se producen luego de varios días de choques entre la policía israelí y manifestantes palestinos que han estado protestando contra planes del gobierno israelí para desalojar a algunas familias de sus casas en el barrio de Sheij Jarrah, en esa parte de la ciudad.

Este lunes, la Corte Suprema de Israel tenía previsto realizar una audiencia sobre este caso que debió ser suspendida debido a los hechos de violencia.

Choques en la Explanada de las Mezquitas

Los hechos de violencia se iniciaron con choques en la Explanada de las Mezquitas, donde se encuentra la de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes.

Miles de manifestantes palestinos se habían congregado desde temprano para rechazar la marcha por el día de Jerusalén y terminaron enfrentándose con la policía israelí.

Los enfrentamientos se extendieron por cerca de una hora.

La Media Luna Roja dijo que 305 palestinos resultaron heridos durante los choques y que 228 habían tenido que ser hospitalizados, de los cuales 7 se encontraban en estado crítico.

Del lado israelí, la policía dijo que 21 agentes resultaron heridos, de los cuales tres habían necesitado hospitalización.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?