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Plataformas

Alerta por una nueva modalidad de estafas a través de Booking

Booking es una de las plataformas más elegidas a la hora de vacacionar. Los especialistas advierten riesgos.


Actualmente, las estafas virtuales son moneda corriente. Los ciberdelincuentes buscan maneras cada vez más ocurrentes y, en este sentido, Booking es una de las plataformas más elegidas por los malhechores. A través de esta modalidad se busca acceder a datos personales y bancarios mediante enlaces falsos, logrando vaciar cuentas en cuestión de horas si el usuario cae en la trampa.

Este tipo de estafas se hace más recurrente en momentos de alto flujo turístico, justamente cuando más personas realizan reservas de último momento y bajan la guardia, respecto a las comunicaciones que aparentan ser urgentes o administrativas. En este sentido, los ciberdelincuentes aprovechan para interactuar, no solamente a través del sistema interno de Booking, sino también a través de WhatsApp.

La víctima había reservado el alojamiento por internet a través de Booking Foto: NA

Los ciberdelincuentes operan también a través de Booking. Foto: NA

Cuáles son las recomendaciones de parte de Booking

Booking se ha referido a esta ola de fraudes con una serie de consejos que pueden ser muy útiles para que sus usuarios eviten caer en este tipo de estafas. En primer lugar sostienen que siempre se debe comprobar la dirección de correo electrónico desde el cual se recibe el mensaje, como así, también el remitente de las notificaciones.

Otra recomendación importante es no ingresar información personal ni financiera a través de enlaces enviados por terceros. Si un mensaje solicita validar una reserva, lo ideal es ingresar directamente a la web de Booking desde el navegador o su aplicación y comprobar en ese lugar cualquier solicitud o novedad en la propia reserva.

Por otra parte, la empresa incorporó barreras tecnológicas para filtrar comunicaciones sospechosas y evitar que mensajes fraudulentos lleguen al usuario. Pese a eso, reconocen que la última línea de defensa sigue siendo la cautela de los propios viajeros. Estar atentos a errores gramaticales, plazos inusuales o pedidos de datos sensibles son señales claras para desconfiar.