Opinión
Postal de la prostituta
![]()
|
![]() |
¿Te acordás cuando le choreamos la billetera al gordo bigotón que se hacia el potentado pagando tragos, y cuando estuvo en pedo y se la estaba mamando, vos fuiste por atrás y lo caminaste? Tenía una parva de billetes el viejo pajero. El hijo de puta me decía que tenía una fantasía, pegarme y cagarme a trompadas, ¡sin coger!, y que por eso me daba 300 mangos. Reloco el tipo. ¿Así? cientos de pelotudos enfermos. Pero vos gordi me decías poesías, me besabas en serio, y ni te calentaba el whisky con agua y tres hielos que te servían por 20 mangos. Vos eras distinto, un tipo con corazón y muy amable para tratar a las mujeres.
![]() |
Ahora mi vida, ¡que se yo!, me sacaron el plan social, por supuesto que no laburo más de noche, si ahora las pendejitas universitarias para pagarse los estudios te sacan laburo a lo loco. Una guachitas muy ricas, empilchaditas y perfumadas de 20 años, en el departamento que les paga el padre, se comen todas la porongas y hacen un billete que ni te cuento. ¿Y los trabas? Esos guachos le sacaron el laburo a muchas de mis amigas que siguen yirando. Se pusieron de moda los trabucos esos.
No sabés cómo cambió la noche. Ahora los boludos van de merca, y como no pueden levantarse a nadie en ese estado, enfilan a las 4 o 5 de la matina para el carril Rodríguez Peña, y ahí cojen, ¡y también se los cojen a algunos che!, digo, los trabas, que no son ningunos giles. Estamos en el horno las putas viejas. Me afilié una vez al Sindicato de Meretrices, taba bueno porque encontraba muchas amigas, y por lo menos hablábamos de nuestros problemas y de cómo pelear alguna jubilación. ¡Que se yo!, ¡también lo nuestro es un laburo loco!, poner el cuerpo para la plaga de insatisfechos con su mujer es un laburo, escucharlos y hasta secarle las lágrimas a los infelices que a veces ni cojían, y solo querían hablar con alguien. Eramos como los curas en el confesionarios, con la diferencia que no los castigábamos con 30 padres nuestros. A lo sumo le hacíamos una buena paja para que se descarguen los pobres hombres. Que mundo loco y de mierda che.
Igual la vida sigue para todos, y le pongo el hombro (no te rías boludo) para sacar unos manguitos, pero de día y entre conocidos que me llaman al celu. Pero estoy encarando un curro independiente, quiero vender perfumes en el barrio y cosméticos, boludeces que ayuden a parar la olla. El mayor ya se las arregla solo porque después de la escuela hace laburos en la construcción, como ayudante y saca para sus gastos. Ya ni me pide guita el pobre, pero es así la vida, le crecieron las alas y a veces no viene ni a dormir. Vaya a saber con quien anda el pendejo, espero que no sea con una puta porque va estar jodido. Bueno gordi, ya sé que vos no escribís, pero a mí me sirvió para descargarme un poco y de paso te mandaba una cartita. Los recuerdos siempre vienen bien, con algunas lagrimas gordi, pero vienen bien.
Chau, ¡te tengo en mi corazón!
Gisella



