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¿Te acordás de "Monkey Island"?

Hoy repasamos la historia de una de las aventuras gráficas más exitosos de los noventa. En la nota, deleitate y recordá horas y horas frente a tu televisor.

The secret Monkey Island es una aventura gráfica realizada por los estudios LucasArts en 1990 donde la base argumental son historias de piratas, creando un videojuego que revolucionó el género. Su éxito provocó que se realizaran cuatro secuelas más: Monkey Island 2: LeChuck's Revenge (1991), The Curse of Monkey Island (1997), Escape from Monkey Island (2000) y Tales of Monkey Island (2009).  


El género dominante en la década del noventa era el de la aventura gráfica, basado en la investigación que ponía a prueba la lógica deductiva de cada jugador. Había algo mucho peor que "perder" en un videojuego de estas características, y era quedarte atrapado durante semanas sin saber cómo avanzar. Ese elemento frustrante, era lo que a la vez volvía todo tan maravilloso.

The Secret of Monkey Island parte de una esquema de "el viaje del héroe": un chico normal es obligado a dejar su existencia común y a emprender un viaje que le cambiará para siempre. Por el camino encontrará distintos personajes, y al final cumplirá su misión: transformarse en un verdadero pirata. 


Quizá el mayor logro resida en un guión sólido, en unos diálogos dignos de una comedia y en la manera magistral en la que recurre a la parodia de género. Pero lo que de verdad revolucionó todo fue la sensación de libertad. Es decir: a mitad de una escena podías elegir entre varias frases para acabar una charla, y sí, podías ponerte romántico, o heroico, pero también podías recurrir al humor negro. Para la época era toda una genialidad semejante atrevimiento. La irreverencia y la posibilidad de reírse de uno mismo. 

Además, no podemos olvidar su música o de los maravillosos gráficos que, aún hoy, se conservan frescos y actuales y cuya comparación con la nueva y reciente versiones en HD no les hacen sombra. 


Para finalizar,  el universo de Monkey Island es tan vasto en matices que cualquier análisis queda corto para reflejar su magnitud. Hay un antes y un después de Monkey Island. Hay que volver a jugarlo.