Un plaguicida casero y fácil de preparar para que tus plantas crezcan sanas
Este plaguicida casero, elaborado con ingredientes comunes, combate invasores de las plantas como el pulgón, la mosca blanca y el gusano de palomilla. La preparación de este macerado no requiere de conocimientos especializados. Solo necesitas cebolla morada, ajo y ají picante, tres ingredientes conocidos por sus propiedades repelentes y antifúngicas.
El primer paso es reunir los ingredientes frescos. Una vez listos, pela los dientes de ajo y corta la cebolla en trozos pequeños. Luego, coloca estos ingredientes en una licuadora junto con el ají picante. Tras licuar los ingredientes, la mezcla debe reposar durante 24 horas en un recipiente sellado.
Este tiempo permite que los compuestos activos se potencien y se integren. Cuela el líquido para separar los sólidos. El siguiente paso es transferir el líquido a un atomizador limpio. Es importante rociar las hojas, tanto en su parte superior como inferior, así como los tallos, asegurándote de cubrir las zonas donde las plagas suelen alojarse.
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Se recomienda aplicar este macerado al atardecer, después de las cuatro de la tarde, o durante la noche. Estas horas son ideales porque las temperaturas más frescas reducen el riesgo de daño a las hojas y permiten que el producto actúe durante más tiempo sin evaporarse rápidamente. La constancia es fundamental: realiza aplicaciones regulares hasta que las plagas desaparezcan por completo.
Este plaguicida casero tiene una duración de 20 días si se almacena en refrigeración, lo que lo convierte en una solución práctica para usar en varias sesiones. Sin refrigerar, su efectividad se mantiene durante tres días, por lo que es recomendable prepararlo en cantidades adecuadas para evitar desperdicios.