F16 en el Día de la Fuerza Aérea: así son los poderosos aviones que protagonizaron el desfile
Los F16 protagonizaron el desfile por el 114° aniversario de la Fuerza Aérea: son cazas multirol, supersónicos y de cuarta generación llegados desde Dinamarca.
Los F16 Fighting Falcon de la Fuerza Aérea Argentina participaron del desfile realizado en la Base Aérea Militar Morón.
EFEEl cielo de Morón sumó hoy un sonido que hasta hace pocos meses era ajeno a la Fuerza Aérea Argentina. Los F16 Fighting Falcon encabezaron la atención durante el desfile por el 114° aniversario de la institución y mostraron en vuelo la nueva capacidad supersónica incorporada por el país.
La fecha recuerda la creación de la Escuela de Aviación Militar, fundada el 10 de agosto de 1912 y reconocida como el punto de partida de la aviación militar nacional. Más de un siglo después, la aparición de los F-16 aportó una imagen cargada de simbolismo. Argentina firmó la compra de 24 ejemplares utilizados por Dinamarca y recibió las primeras seis unidades el 5 de diciembre de 2025. Aquella tanda recorrió casi 13.000 kilómetros hasta Río Cuarto con apoyo de aviones cisterna estadounidenses y estuvo integrada principalmente por modelos biplaza destinados a la conversión de pilotos. La entrega fue documentada por las Fuerzas Armadas danesas.
Cómo son los poderosos F-16
El F-16 es un caza compacto, monomotor y multirol: fue diseñado para cumplir misiones aire-aire y aire-superficie, además de operar en diferentes condiciones meteorológicas. La Fuerza Aérea Argentina define al sistema incorporado mediante el programa Peace Cóndor como una plataforma de cuarta generación. Como referencia general —no exclusiva del lote argentino—, la ficha técnica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos indica que la familia mide alrededor de 14,8 metros de largo, tiene 9,8 metros de envergadura y alcanza los 4,8 metros de altura. Puede llegar a Mach 2 en vuelo elevado y operar por encima de los 15.000 metros. Las prestaciones exactas dependen de la versión, el equipamiento y la configuración utilizada. Las características generales pueden consultarse en el sitio oficial de la USAF.
Una de sus particularidades más visibles es la cabina tipo burbuja, creada para ofrecer al piloto un campo visual amplio hacia adelante, los costados y la parte posterior. Los comandos funcionan mediante un sistema electrónico fly-by-wire y el control principal está instalado a un lado, en lugar de ocupar la posición central tradicional. La estructura fue concebida para soportar maniobras de hasta nueve veces la fuerza de gravedad.
Existen configuraciones monoplaza, destinadas a operaciones, y biplaza, empleadas especialmente para instrucción y transición. Esa diferencia explica la importante presencia de unidades con dos asientos dentro del primer grupo recibido por la Argentina.
El entrenamiento de los pilotos argentinos
La incorporación no terminó con la llegada de las aeronaves. También exigió formar aviadores, capacitar técnicos y adecuar instalaciones en el Área de Material Río Cuarto y la VI Brigada Aérea de Tandil. En julio de 2026, pilotos argentinos completaron sus primeros vuelos autónomos en el país luego de avanzar en un programa respaldado por instructores de Top Aces.
Otros aviadores realizaron parte de su formación en el 195th Fighter Squadron, con base en Tucson, Estados Unidos. En Tandil, además, funciona un centro específico para capacitar al personal de mantenimiento. El objetivo es desarrollar progresivamente la capacidad operativa final, un proceso que incluye simuladores, sensores, logística y nuevos procedimientos. El avance del programa fue confirmado por el Ministerio de Defensa.
Una nueva etapa para la Fuerza Aérea
Por eso, el paso de los F-16 sobre Morón representó mucho más que el momento espectacular del desfile. Las seis aeronaves recibidas constituyen apenas la primera etapa de una flota prevista en 24 ejemplares. El Ministerio de Defensa de Dinamarca informó que las entregas continuarán gradualmente hasta 2028, mientras ese país reemplaza sus F-16 por aviones F-35.
Para la Fuerza Aérea Argentina, el programa supone recuperar la capacidad de interceptación supersónica y transformar su doctrina, infraestructura y entrenamiento. El rugido escuchado durante el aniversario mostró al público un sistema que todavía está en pleno desarrollo, pero que ya comenzó a volar con pilotos nacionales. Defensa calificó la incorporación como una transformación integral.