Una argentina de 18 años fue seleccionada entre los mejores estudiantes del mundo
Martina Bahiana Basgall Sequeira tiene 18 años, es de Buenos Aires y cursa el 5° año de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, uno de los colegios preuniversitarios de la UBA. En sus tiempos libres realiza voluntariados, cursos intensivos y programas educativos para aplicarlos en proyectos de impacto social. También es, en rigor, una de los 10 mejores estudiantes del mundo, según el Global Student Prize (GSP) 2024.
-
Te puede interesar
El trabajo cambió, las reglas también
La joven había quedado seleccionada en junio entre los 50 alumnos para la competencia, la cual busca reconocer a nivel global a “estudiantes excepcionales” que hayan logrado realizar algún tipo de impacto en las vidas de sus compañeros y en la sociedad en general. En los últimos días, se enteró que fue elegida entre más de 11.000 postulantes de 176 países.
El ganador del Global Student Prize se llevará 100.000 dólares. Su nombre será anunciado a fines de septiembre en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Los logros de Martina Basgall Sequeira
Además, Martina fue becada por la Universidad de Yale para representar a Argentina en el programa Yale Young Global Scholars, un proyecto de enriquecimiento académico para estudiantes sobresalientes de secundarias de todo el mundo. Ambas noticias se celebraron en la UBA a principios de agosto, durante un acto de reconocimiento al mérito para alumnos de las escuelas preuniversitarias de la institución.
Esta adolescente, que no deja de sorprender, también trabaja como voluntaria en varias organizaciones sociales, como lo son la Fundación Líderes de Ansenuza, Cruz Roja Argentina, TECHO y el Consejo de Adolescentes del Ministerio Público Tutelar, habiendo pasado por Jóvenes por el Clima, el Centro Ana Frank y la iniciativa Tribu 24 de Ashoka.
Su lucha se enmarca en los trabajos por concientizar sobre el cambio climático, incentivar prácticas sostenibles, la construcción de redes de apoyo, y el acompañamiento y ayuda de distintos jóvenes en su formación. Su lema es: "Escuchar activamente, involucrarse, salir de la zona de confort y animarse a más, pensando siempre colectivamente”.
“No hace falta esperar a que termine la secundaria para empezar a hacer algo. Hay muchos jóvenes líderes llevando a cabo acciones transformadoras en todo el país”, aseguró la joven. En caso de ganar los 100.000 dólares, su idea sería repartirlos entre las distintas organizaciones de las que forma parte y así poder ampliar la Escuela de Educadores Ambientales de Jóvenes por el Clima a todo el país.