Psicología

Anatomía de la verdad: análisis de una de las mejores películas de 2023

Anatomía de una caída es un film de suspenso y drama judicial francés de 2023. Está protagonizada por Sandra Hüller como una escritora que intenta demostrar su inocencia en la muerte de su marido.

Carlos Gustavo Motta
Carlos Gustavo Motta sábado, 3 de febrero de 2024 · 07:03 hs
Anatomía de la verdad: análisis de una de las mejores películas de 2023
Anatomía de una caída (2023) es un film de la realizadora francesa Justine Triet, nominada a cinco Oscar incluido como mejor película extranjera. Foto: Gentileza

Una escritora quien goza de una cierta popularidad en el mercado editorial, es sospechosa del asesinato de su marido, y el hijo de ambos, se enfrenta a un dilema moral como único testigo que por otro lado, tiene una particularidad: es no vidente. La justicia es ciega, dicen. Este axioma, cuyo símbolo es una figura femenina con una venda en los ojos y que soporta una balanza en la mano y en la otra una espada, significa que no distingue entre las personas y que su aplicación es equitativa y con la misma vara su objetivo es que no hay privilegios.

Anatomía de una caída (2023) es un film de la realizadora francesa Justine Triet, nominada a cinco Oscar incluido como mejor película extranjera. Sucesora de los filmes donde el crimen no paga, establece una conexión homenaje con Anatomía de un asesinato (1959) del realizador austrohúngaro

Nominada a cinco Oscar incluido como mejor película extranjera.

Otto Preminger y como pieza del rompecabezas sutil, conduce a los espectadores por diferentes interconexiones donde el afecto y la tensión resultan protagonistas absolutos. Este ingenioso puzzle producto de un guión consistente, nos introduce en la
psiquis de la protagonista y de su pequeño hijo y logra cuestionarnos si estamos frente a un accidente, un homicidio, un suicidio o un asesinato. La reconstrucción de los hechos y el juicio posterior (magistralmente filmado) es una coartada que indaga las personalidades de sus protagonistas, sus resentimientos y pasados sin curar.

El veredicto del juicio no es sin la intervención del niño ciego…como la justicia… y obviamente establecer lo que allí ocurre sería spoilear la película, cosa que no voy a hacer obviamente. “¿Será cierto, como dijo un escritor que adoro, que al final somos lo que
fingimos ser?” Esta pregunta que se formula Nicolás Artusi en su primera novela “Busco similar” (2024, Seix Barral) puede ser tranquilamente el interrogante que atraviesa Anatomía de un crimen.

Anatomía de una caída (Trailer). ¡Mirá el video!

El escrito de Artusi es una crónica de una Argentina de los años 90, hoja de ruta de un sector de la generación que elige “al amor que no puede pronunciar su nombre”. Este pasaje de la homosexualidad a la cuestión gay o “salir del closet” desemboca
en la construcción de un personaje icónico de Patricia Highsmith: el talentoso señor Ripley. Me comuniqué con Nicolás Artusi para felicitarlo por su escrito y darle mi opinión. Respondió. “…es muy cierto lo que decís sobre el protagonista. ¿Se vendrán nuevas aventuras?” Respondí que seguramente eso iba a pasar porque había construido un personaje digno de Hitchcock.

El escrito de Artusi es una crónica de una Argentina de los años 90.

El propio Nicolás lo dice en Busco similar: “Como en esas películas de jurados donde la fiscalía y la defensa exponen sus argumentos, yo hacía juicios mentales…” aquellos que uno se formula, agrego, cuando finaliza la proyección de Anatomía de una caída. Anatomía de una caída, película; Busco similar, libro son altamente recomendables y los recursos narrativos exponen una temática que no ha sido ajena para el psicoanálisis. La verdad, para Jacques Lacan, está vinculada al engaño. La verdad, esa embustera (afirma) devela en el engaño, un camino, un trayecto. Así como la mentira puede hacerlo. “Yo miento y cuando digo que miento, digo la verdad”, así lo expresaba el psicoanalista francés.

Lacan no se halla preocupado por la verdad en cuanto realidad sino en relación al lenguaje porque éste es el instrumento de la mentira donde el psicoanálisis capta la verdad subjetiva. La verdad no puede decirse toda. Incluso la verdad de carácter jurídico (Ud. debe decir la verdad, solo la verdad, nada más que la verdad). Un analista se convierte en un actor importante en la producción de la verdad pero no porque sea dueño de la verdad del paciente sino porque algo de ese saber puede revelar algo de una verdad posible. La Verdad Toda puede resultar intolerable y es la ineficacia del contenido del saber científico que a lo largo de la historia de la humanidad cambió a gusto y a piacere y que puede (y debe) resultar un fructífero debate. 

Si ve la película Anatomía de una caída el espectador no solo se formula una pregunta. Al igual si lee Busco similar. Ambas producciones artísticas nos permitirán preguntarnos que después de todo la vida de cada uno de nosotros podría ser una ficción y la cosa está en cómo la contamos y sobre todo cómo nos la contamos a nosotros mismos.

Algo más: ambas obras aquí comentadas, giran en relación a las redes sociales

A las que no estaban presente en los años 90, como lo muestra Nicolás Artusi o como a las que están más que vigentes en Anatomía de una caída. Redes sociales que manipulan la verdad que ya no resulta mentirosa en sí misma, sino que imponen “verdades” que tienen un amplio espectro desde la instalación de un argumento hasta la particularidad de obtener poder absoluto
aún a riesgo de la verdad misma y en donde impera que la realidad que se ve y difunde es la única verdad.

Carlos Gustavo Motta es psicoanalista y cineasta.

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