Bowie, un artista para ir al espacio

Bowie, un artista para ir al espacio

Para muchos -levanto mi mano- David Bowie fue uno de los artistas más influyentes de la historia y uno de los más creativos. Hasta existe gente que ama su imagen más allá de sus canciones. Y está bien. porque el tiempo lo transformó en un icono de la cultura pop, como Warhol, Frida Kahlo o Dalí.

Diego Villanueva

David Bowie también fue de los rockeros que, hasta su muerte, envejecieron sin transformarse en una tía abuela (caso Paul McCartney, Axl Rose, Robert Smith, Robert Plant o Steven Tyler por citar algunos). No es un dato que sume en su vida de artista pero sí una excepción a esta regla de rockeros que se transforman en señoras.

Pero ante todo fue un gran artista desde lo visual, lo actoral y principalmente desde lo musical.

Hay muchas temáticas claves que giran alrededor de Bowie. Una es el espacio, ya sea desde su juventud, cuando se llamaba David Jones. Siempre se sintió un sapo de otro planeta, un alienígena y así lo demostró en sus primeros años desde su primer gran himno Space Oditty, el primer lanzamiento al espacio de 5 minutos, comandado por el Major Tom, y lanzado cinco días antes del Apolo 11, la primera ida al espacio. Mientras entona las primeras estrofas, se escucha el cowntdown de fondo y el estribillo es lo más parecido a estar despegando y yendo a la luna. Si te cuesta imaginarlo, mirá la versión que hizo el astronauta Chris Hadfield. 

El tema del espacio y de sentirse extraterrestre lo terminó de explotar unos años después creando a Ziggy Stardust un rockstar alienígena y bisexual lookeado de lo que sería un nuevo estilo de música llamado Glam Rock, algo totalmente novedoso y raro para la época de los 70, que abriría la puerta a miles de jóvenes que se sintieron identificados. El viaje al espacio volvería años después en su gran canción Ashes to ashes y Hallo Spaceboy, ambas canciones nuevamente con el Major Tom.

Otro tema en David Bowie es el cambio. Luego de cambiar su apellido a Bowie hubo mil cambios de looks, de estilos musicales, de apodos, de sexualidad, y hasta un temazo que tenía que llamarse Changes. Hasta el color de cada pupila del ojo tiene cambiado, aunque eso es parte de una buena piña que le pusieron en el colegio.

El acting también es clave en su vida. Musicalmente, después de darle vida Ziggy y matarlo literalmente en un show en vivo, se pintó un rayo en el ojo e hizo una de las tapas más famosas de la música llamada Aladdin Sane, después se puso un parche en el ojo, se vistió como negro soulero, después se fue a Berlín y creó un decrépito consumado por la cocaína, para luego volver a la popularidad en los 80 convertido en un crooner de traje y jopo blanco que llenaba estadios.

En el cine y el teatro Bowie hizo de vampiro, de Andy Warhol, del famoso Hombre Elefante, fue el Poncio Pilatos de la última Tentación de Cristo de Scorsese, se puso una alta peluca haciendo de rey malvado y cool en la ochentosa Laberinto de Jim Henson y hasta de jurado de moda en la genial Zoolander de Ben Stiller. 

Cambio, el hilo conductor en la carrera de David Bowie.

Hablando de moda, ésta también es capítulo aparte en su vida, inspirando a miles de diseñadores del mundo. Si algún día estudiás alguna carrera relacionada con el vestuario, el diseño gráfico, la comunicación o la dirección de arte, en algún momento vas a recurrir a los looks y extravagantes vestuarios de David Bowie.

Los músicos también se rodearon con él. Produjo a Iggy Pop y a Lou Reed, en sus mejores discos de sus vidas, coqueteó con Jagger y con Freddy Mercury grabando el bizarro video de Dancing in the street y el improvisado e histórico Under Pressure.

De más grande se declaró fan de los Arcade Fire y de Lorde y muchísimos músicos actuales como los Killers, Placebo, Damon Albarn, Lady Gaga y los Arctic Monkeys son discípulos acérrimos. Ni hablar artistas con personalidades fuertes como Kurt Cobain o Luca Prodan que lo idolatraban (Cobain hizo del desconocido The man who sold the Word, una versión en vivo que pasó a la historia y Luca hacía Soul Love en su época solista previa a Sumo). Mirá esta emocionante versión de Wake Up con los Arcade Fire:

Lamentablemente Bowie murió hace ya cinco años de un cáncer de estómago. días después de lanzar su última obra. Y hoy es una estrella más en el cielo que dejó 24 discos de estudios y varios en vivo. Es tanta su música, que te recomiendo arrancar con esta ráfaga de temazos que son mis favoritos, y que están en orden de aparición.

  • Space Oditty, para arrancar el viaje
  • The man who sold the world, época de pelo largo y vestido
  • Changes, uno de los estribillos más pegadizos de la historia
  • Life on Mars?, donde se pregunta lo que nos preguntamos todos
  • Five years, el mejor arranque de su mejor disco
  • Starman, la presentación formal de Ziggy
  • Rebel rebel, una prueba de que la podía rockear
  • Young americans, su época en que quería ser negro y hacer soul
  • Sound and visión, un sonido diferente y adictivo de su etapa berlinesa
  • Heroes, se despide de esta etapa oscura y densa con este himno
  • Ashes to ashes, la vuelta de Major Tom, el capitán del espacio
  • Modern Love, el mayor hit de su historia, al menos en nuestra década de los 80 y 90.
  • Magic Dance, el tema principal de la película Laberinto, junto a las marionetas de Jim Henson
  • Absolute beginners, estribillo y final de teclados demasiado épicos
  • Buddha of suburbia, dedicado al famoso libro del Buda de los Suburbios
  • Thursday Child, épico tema esperando el nuevo milenio
  • Slip away, gran tema, en el estribillo parece que canta llorando
  • Lazarus, su último legado. Desde la letra y el video, un testamento de su partida.
  • Under pressure: ¿Pensaste que la iba a dejar afuera?

Dale a play a esta playlist y que comience tu viaje al Planeta Bowie.

*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir".

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