5 curiosidades del Chow Chow, una de las razas más bonitas y peculiares

5 curiosidades del Chow Chow, una de las razas más bonitas y peculiares

El perro originario de China, que parece un oso de peluche, es una de las razas más antiguas que existen

MDZ Sociedad

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El Chow Chow es una raza de perros de origen Chino, que recién en 1800 comenzó a popularizarse fuera del país asiático. El nombre proviene de las cajas en donde se solía transportar a los perros, sellada con la leyenda “Mercancía Diversa“, traducido como Chow Chow. Conoce más de estas adorables mascotas.

Antiguamente, no eran animales de compañía o domésticos, sino que se consideraban perros salvajes. Tanto es así que los primeros que salieron de China fueron vistos en el zoológico de Londres.

Fuente: Wamiz

Si bien luego se modificó su visión acerca de ellos y se reconvirtieron en una raza criada como mascota, es cierto que necesitan mucha actividad física. Más de una salida al día si no posee terreno para correr, saltar y jugar.

Tienen mucha necesidad de rascar, morder y buscar, por lo cual se recomienda darles juguetes. De lo contrario, los muebles corren peligro.

Veamos algunas curiosidades de la raza. Pero si estás pensando en tener uno, debes tener en cuenta que pesan entre 20 y 31 kilos, miden hasta 51 centímetros de alto. Además, tiene un carácter territorial y dominante que requiere mucha educación canina.

Fuente: Hogarmania

1. Paladar negro

Una de sus características principales es su lengua y paladar color oscuro. La leyenda china dice que se le quedó de color azulado o negro porque en la época de la creación lamieron el azulado del cielo, recién pintado.

2. Perros gato

Los dueños de esta raza canina de buen carácter coinciden en señalar que tienen un comportamiento más propio de un gato que de un perro. Son inteligentes, independientes y testarudos. Algo reservados y además excesivamente limpios. Apenas si desprenden olor.

Por otra parte, son desconfiados con extraños e incluso, con el mismo dueño al principio se muestran tímidos. Eso sí, como los gatos, cuando establecen un vínculo afectivo o de confianza tratan de pasar el mayor tiempo posible junto a los que aman.

3. Visión particular

Esta raza lleva los ojos “hundidos“ literalmente. Es una característica que provoca que puedan sufrir enfermedades del entropión. Por otro lado, su visión periférica es más limitada y casi no pueden visualizar hacia los laterales. Es por este motivo que para acercarse a ellos, hay que hacerlo de frente, para que no se asusten.

4. Pelaje diverso

El pelaje puede tener varios tonos. Si bien los marrones son los más popularmente conocidos, existen ejemplares con el pelaje negro, azul y hasta rojizo. Incluso, algunos cuya lengua es púrpura.

5. Apariencia adorable, arisco como un gato

Aunque el ser humano que no los conoce los imagine “apretujables“ como peluches, ya que dan ganas de acariciarlos y abrazarlos apenas se los ve, nada más alejado de la realidad.

Su carácter es algo huraño y más parecido a un gato que a un perro faldero. Son más bien ariscos y no les interesa demasiado relacionarse con personas o animales. Con el tiempo, pese a esta naturaleza, al convertirse en perros domésticos, su carácter se suavizó.

La socialización es clave en el caso de querer tener uno, ya que necesitan ser manipulados desde cachorros para que luego lo acepten y lleven una buena convivencia con seres humanos, acepten mimos y puedan ser mascotas pacíficas. 

No es una raza fácil de criar. Por eso, el compromiso de tenerlo implica saber que habrá que dedicarle tiempo, dedicación y mucha disciplina.
 

Fuente: PetFan

¿Listo para adoptar un Chow Chow?

 

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