Más adultos mendocinos se vacunan contra el sarampión

Más adultos mendocinos se vacunan contra el sarampión

Si bien en Mendoza no se han detectado pacientes con sarampión, cada vez más personas adultas nacidas a partir de 1965 concurren a los centros de vacunación de la provincia para protegerse contra esa enfermedad, aseguró la responsable del Departamento de Inmunizaciones, Iris Aguilar.

Nicolás Munilla

Nicolás Munilla

En medio del pánico y la preocupación por el avance del coronavirus a nivel mundial, que en la Argentina ya registra 19 casos y un fallecimiento, otra enfermedad mucho más cercana amenaza con desbocarse en el país: el sarampión, que lleva más de 150 infectados desde agosto del año pasado, casi todos por contagio autóctono en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia homónima, siendo el peor brote endémico desde el 2000 y que obligó a las autoridades sanitarias nacionales a reforzar los controles de vacunación.

Si bien en Mendoza no se han detectado pacientes con sarampión, cada vez más personas adultas nacidas a partir de 1965 concurren a los centros de vacunación de la provincia para protegerse contra esa enfermedad, aseguró a MDZ la responsable del Departamento de Inmunizaciones, Iris Aguilar.

"Tenemos mucha demanda de los adultos que concurren a administrarse las dosis correspondientes, porque no recuerdan sus antecedentes de vacunación o no tienen el carnet a mano", explica Aguilar y aclara que en el caso de los niños "hay una amplia cobertura y están bien vacunados", ya que reciben las dosis a los doce meses de vida y los cinco años de edad por encontrarse en el Calendario Nacional de Vacunación.

El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa y potencialmente grave o fatal, que se propaga fácilmente cuando la persona infectada elimina secreciones respiratorias al hablar, toser o estornudar, o por estar en contacto con cualquier objeto contaminado. Los síntomas más comunes son fiebre y manchas rojas en la piel o exantema en la piel. Por ello, la única forma de prevención de esta patología es la vacunación y no existe un tratamiento.

Los adultos nacidos antes de 1965 no deben vacunarse ya que se consideran inmunes a la enfermedad, mientras que personas inmunodeprimidas, pacientes oncológicos y transplantados y mujeres embarazadas están contraindicados.

Por ello, si un adulto sano que nació después de 1965 y quiere vacunarse contra el sarampión, tiene que acercarse a cualquier vacunatorio del centro de salud u hospital más cercano o al Vacunatorio Central (Virgen del Carmen de Cuyo 59, Ciudad de Mendoza) y expresar su conformidad, por lo que no necesita presentar una orden médica, recordó Aguilar.

 

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