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La "megasubasta" no estuvo a la altura de las expectativas

Si bien la concurrencia superó ampliamente la capacidad del recinto, varias circunstancias conspiraron en contra de quienes fueron en busca de alguna oferta irresistible.
Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

La megasubasta de productos confiscados en la aduana, largamente anunciada en las últimas semanas, estuvo a la altura de las expectativas generadas en cuanto a concurrencia (más de 700 personas se dieron cita en la Bodega Centenario de Guaymallén), pero no así en cuanto a oportunidades comerciales para los asistentes.

Precios de base altos, incrementados aún más al abrir las ofertas presentadas en sobre cerrado durante los últimos días; largas pujas que elevaban los precios de los artículos incluso por encima de su valor de mercado; y los impuestos aduaneros y comisión (que muchos no habían tenido en cuenta), conspiraron contra quienes se acercaron a la Bodega Centenario en busca de alguna oferta irresistible.

Por citar un par de ejemplos, los ofertantes terminaron adquiriendo una bicicleta rodado 29 por $19.000, un Iphone 6 plus a $10.000 y una cámara Nikon de 16mp por más de $9.000. "Están pagando por encima de los precios que se consiguen en Mercadolibre. Si le sumás los impuestos y la comisión, el ahorro es mínimo, si es que existe", fue la principal queja de los concurrentes.

En el concurrido salón se deslizó por lo bajo la sospecha de que existieran "infiltrados" que ofertaran sólo con el objetivo de inflar los precios. Algo que fue descartado de plano porque muchos lotes quedaron "vacantes" y los ofertantes no solían repetirse, salvo en contadas ocasiones.

Tampoco se pudo apreciar que actuaran grupos organizados que pudieran hacer valer su experiencia en este tipo de remates (la mítica "liga") y amedrentar a los participantes primerizos. Las pujas se desarrollaron con tranquilidad y respeto y nadie intentó imponer condiciones a los ofertantes, que pudieron participar con absoluta libertad y sin presiones.

Los lotes que incluían varios artículos electrónicos (especialmente celulares y cámaras) fueron la estrella del primer día de remate, que continuará hasta el jueves en la Bodega Centenario. Sin embargo, algunos artículos no recibieron la misma atención. Para citar algunos ejemplos, un lote que incluía siete tablets con un precio base de $7.000 no recibió ofertas, al igual que varios lotes con autopartes y herramientas que no lograron seducir a los asistentes.

La primera jornada de la tan esperada "megasubasta" no estuvo a la altura de las circunstancias en cuanto a oportunidades comerciales, pero significó una grata experiencia para quienes pudieron ser partícipes de este tipo de remates por primera vez. "La verdad es que vinimos a mirar y ver cómo era", resumió Silvia, una comerciante de unos 50 años que se retiró feliz por el simple hecho de haber participado del evento.