Caso rugbiers: el testimonio de una amiga es clave para reconstruir lo ocurrido
Todo apunta a que los cinco rugbiers imputados por el presunto abuso sexual de una joven en una fiesta que tuvo lugar en un loft de Chacras el pasado 22 de diciembre serán sobreseídos. Esto se debe a que existen una serie de inconsistencias y vacíos en las declaraciones de los involucrados que impiden avanzar en la investigación.
Si bien el fiscal Hernán Ríos le volvió a tomar declaración a la denunciante, a su hermana y a una amiga, la ampliación de sus testimonios no aportó demasiada claridad sobre lo sucedido. Esto se debe a que la denunciante no recuerda nada de lo ocurrido luego de que le convidaran tragos dos de los imputados: Ignacio Ceschín y Enzo Falaschi; y su hermana tampoco pudo aportar demasiado a raíz de que no estuvo con ella en gran parte de la noche.
La reconstrucción
En ese contexto, pasa a ser clave la declaración de una amiga de la denunciante, que es quien aportó la mayor información para intentar esclarecer lo ocurrido. La chica afirma que "perdió de vista" a su amiga luego de verla bailando en una ronda con los acusados; intentó ir a un baño en la parte de abajo del lugar y varios jóvenes le negaron el acceso porque había una "reunión de hombres". Fue entonces cuando subió a utilizar el otro baño de la casa, que se encontraba junto a una habitación principal, y vio a su amiga junto a uno de los imputados en la cama: Ignacio Ceschín. Este primer hecho le llamó la atención pero decidió no "interrumpir".
Minutos después, al ver que Ceschín había vuelto a la fiesta y su amiga no, la joven volvió a buscarla a la habitación. Fue entonces cuando la vio con Enzo Falaschi, otro de los imputados. Este hecho encendió todas las alarmas en la joven, quien fue a buscar a la hermana de la denunciante porque no entendía bien qué estaba sucediendo.
Luego de convencer a sus acompañantes de irse del lugar, la joven volvió a buscar a su amiga y esta vez la encontró en situación comprometida con otros dos de los imputados: Lisandro Biffi y José Hervida. Fue entonces cuando decidió "rescatarla" y llevársela del lugar, al notar que estaba en mal estado y que se estaban aprovechando de ella.
Lo que complica a los rugbiers
La principal complicación para los rugbiers es la actitud adoptada por el dueño de la casa donde se desarrolló la fiesta y manager de la Unión de Rugby de Cuyo, José "Gaita" Hervida, quien se encuentra imputado por abuso sexual simple por tocamientos a la denunciante hacia el final de la fiesta.
Hervida se fue de boca y le dijo a la hermana de la denunciante: "que leona tu hermana; estuvo con cinco tipos" antes de que se retiraran de la fiesta y luego envió mensajes de whatsapp con los nombres de los presuntos involucrados, incluso complicando a Pelaia y Filizzola que no tenían nada que ver con lo ocurrido.
Otra complicación para los rugbiers es el mal estado en el que fue retirada de la fiesta la denunciante, que mostraba signos de haber sido drogada de acuerdo al testimonio de su hermana y su amiga. Y esto se pudo comprobar en videos aportados por la defensa, en los que se ve que la joven debió ser ayudada por su amiga porque no podía caminar por sus propios medios al abandonar la fiesta.
Además se recuperó material genético de la ropa íntima de la víctima de al menos dos imputados: Ignacio Ceschín y Sebastián Vanin. Ceschín fue el único de los involucrados que reconoció haber mantenido un contacto íntimo con la denunciante, pero "con su consentimiento y sin llegar a la penetración". Vanin, por su parte, en ningún momento es mencionado en los testimonios, por lo cual no queda claro en qué momento habría participado de los abusos.
Asimismo, tampoco queda claro si existieron más participantes que aún no han sido imputados, ya que cuando Hervida habla de que la denunciante "estuvo con cinco tipos" no se estaría incluyendo a sí mismo y a Lisandro Biffi, a raíz de que fueron "interrumpidos" hacia el final de la fiesta.
Lo que jugaría a favor de los acusados
Una de las circunstancias que juega a favor de los imputados es que la víctima no efectuó la denuncia inmediatamente, ya que le llevó casi 24 horas reconstruir lo sucedido y entender la gravedad de los hechos, luego de hablar con su amiga y mostrarle fotos de los involucrados. De esta manera, los estudios sobre la presencia de alcohol y drogas en sangre arrojaron resultados negativos porque había pasado mucho tiempo como para ser detectados.
Otra de las circunstancias que podría favorecer a los acusados es que la carátula inicial con la que fueron imputados (abuso sexual agravado por la participación de dos o más personas) no sería la correcta, ya que de haberse producido los abusos se habrían realizado de manera individual y no todos al mismo tiempo.
Además, al no conocer los nombres de los involucrados, la amiga de la denunciante confundió a Lisandro Biffi con Ezequiel Pelaia (porque ambos son pelados) y a Enzo Falaschi con Maximiliano Filizzola (porque ambos son rubios) en su primera declaración. Pelaia y Filizzola ya fueron sobreseídos cuando se resolvió esta confusión inicial.
Otro hecho utilizado por la defensa de los rugbiers para desestimar la denuncia es que la hermana de la denunciante le habría mandado mensajes de reproche el día posterior a lo ocurrido, algo que la joven negó y explicó en su declaración.
También resulta relevante que nadie pudo confirmar que haya existido acceso carnal con alguno de los imputados, ya que si bien la amiga de la denunciante presenció algunas situaciones comprometidas entre la joven y los acusados, no pudo confirmar que existiera penetración, sólo manoseos.
¿Sobreseimiento para los imputados o recusación del fiscal?
De esta manera, a pesar de que el juez de Garantías David Mangiafico obligó al fiscal Hernán Ríos a continuar con la investigación y volver a tomarle declaración a la denunciante, su hermana y su amiga, se presume que éste volverá a insistir con el sobreseimiento de los acusados.
El abogado defensor de la denunciante, Lucas Lecour, volvió a solicitar la recusación de Ríos, a raíz de que considera que no puede ser objetivo a la hora de analizar los hechos. Esto ocurrió luego de que el fiscal realizara preguntas más propias de la querella que de un representante del Ministerio Público Fiscal durante la declaración de la joven.