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El chofer de Turbus contó por qué se "comió" la curva

En su declaración indagatoria, Francisco Sanhueza culpó a un grupo de vehículos estacionados en contramano. Insistió en que iba a velocidad normal y que nadie se quejó.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Francisco Sanhueza, el chofer sindicado como el único responsable de la tragedia de Horcones, prestó declaración indagatoria ante el fiscal Gustavo Pirrello durante la mañana de hoy y brindó nuevos detalles sobre los momentos previos al accidente del 18 de febrero, en donde murieron 19 personas y resultaron heridos una veintena de pasajeros.

Sanhueza declaró que iba a velocidad normal durante todo el trayecto y que el accidente se produjo porque se "tragó la curva" al llegar al lugar del vuelco, en la denominada Curva del Yeso. El chofer afirma que, en los momentos previos al accidente, se cruzó a varios vehículos estacionados en la banquina sobre el carril derecho, en contramano con respecto a la dirección en la que circulaba el colectivo. Según el relato de Sanhueza, las luces de estos vehículos lo habrían confundido y encandilado, por lo cual creyó que continuaba la recta y se terminó "comiendo" la curva, provocando el fatídico accidente.

Martín Sevilla, abogado querellante.

" Contó que iba a velocidad normal durante todo el trayecto; que se comió la curva y que hizo todo lo humanamente posible para mantener el control del vehículo pero no pudo hacerlo", contó Martín Sevilla, abogado querellante de las víctimas y familiares, quien añadió: "también afirmó que ni el acompañante, ni los pasajeros, le habían dicho que bajara la velocidad. Añadió que el otro chofer iba durmiendo. Creemos que se trata de una estrategia de la defensa".

"Declaró que no recordaba a qué velocidad iba y planteó que la velocidad máxima era de 90 kilómetros por hora. No recordaba si superó esa velocidad en algún momento", reconstruyó Sevilla.

Con respecto al estado anímico del chofer, el letrado querellante manifestó que Sanhueza estaba muy triste. "Se mostró compungido por tamaña tragedia; declaró que cree que todo es un sueño y que le gustaría que nunca hubiera ocurrido".

Faltan declaraciones, informes y pericias

Sevilla agregó que desconoce la cantidad de víctimas que han prestado declaración pero asegura que faltan los testimonios de al menos cuatro o cinco, que lo harían en los próximos días. Además señaló que faltan la pericia mecánica y accidentológica; informes de las necropsias realizadas; certificados de defunción; informes de las lesiones y el informe de la Policía Científica.

"El único informe que está es el del tacógrafo que quedó en 98 km/h; y el registro de la última velocidad que indicó 101 km/h", señaló Sevilla. Sin embargo, uno de los abogados defensores de Sanhueza, Pablo Cabalin, afirmó que "el tacógrafo estaba en cero" y que eso "se va a ver en el informe de Policía Científica", que se daría a conocer en los próximos días.  

Pablo Cabalin y Abel Cappi, abogados defensores de Francisco Sanhueza.

 "Hasta que no estén las pericias no podemos saber a qué velocidad iba. Nuestro cliente declaró que iba a velocidad normal. Vamos a pedir el cambio de calificación a homicidio culposo. Lo que se intenta determinar acá es que no hubo intención de dañar", agregó Abel Cappi, el otro abogado defensor de Sanhueza, adelantando la estrategia judicial que impulsarán.

El dolor de las víctimas

Alejandra de la Fuente perdió a su marido en el accidente. En la mañana de hoy se hizo presente en la fiscalía de Homicidios donde declaró Sanhueza para mantener vivo el recuerdo de su pareja. "Nos enteramos que hoy declaraba y vinimos a exigir que se haga justicia", contó entre lágrimas y acompañada por un cuadro con una fotografía de Néstor, su esposo fallecido.

Alejandra de la Fuente iba en el colectivo. Su esposo falleció en el accidente.

De la Fuente contó que aún no la llaman a declarar, a pesar de que iba en el colectivo en el momento del accidente. "Iba en uno de los últimos asientos. Cuando se produjo el accidente iba durmiendo, sentí un golpe y perdí el conocimiento. Me desperté en el hospital y luego me enteré que mi esposo había fallecido", recordó.

Desde la empresa Turbus y desde el gobierno tampoco se han comunicado con Alejandra. "Nos buscamos asesoramiento legal por nuestra cuenta, con familiares; nadie se ha comunicado con nosotros ni nos ha consultado que necesitábamos".