Caso Próvolo: podrían detener a más personas por encubrimiento
El desgarrador testimonio de una joven de 17 años, que fue abusada cuando tenía 5 por el cura Horacio Corbacho en el Instituto Próvolo, podría complicar judicialmente a más personas por encubrimiento. Es que según consta en la causa, había señales de lo que pasaba y nadie lo alertó dentro de la institución religiosa e incluso de la escuela. A los cinco detenidos (Horacio Corbacho, Nicola Corradi, Armando Gómez, Jorge Bordón y Luis Ojeda) se podrían sumar al menos dos personas más que con su accionar facilitaron que los abusos continuaran ocurriendo.
La joven víctima relató una ocasión donde el abuso al que fue sometida fue tan grave que no paraba de sangrar. Al informar la situación, una persona adulta junto a un testigo le habrían colocado un pañal para detener la hemorragia y la habrían obligado a tomar clases de pie, ya que no podía sentarse por el dolor de las heridas ocasionadas.
El abogado defensor de las víctimas, Sergio Salinas, dialogó con MDZ y brindó detalles sobre la imputación a la que se enfrentarían los encubridores. "Si un chico fue abusado, le contó a una persona y ésta no le creyó o decidió no decir nada, es una cosa; es un encubrimiento que tiene una pena menor, similar a la de comprar algo robado por ejemplo", explicó Salinas.
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Pero esa acusación podría ser más grave en este caso. "La cosa cambia si esa persona recibe el testimonio, constata el abuso y le coloca un pañal para controlar la hemorragia que le había provocado y no informa la situación a las autoridades. En este caso se convierte en partícipe primario de los crímenes cometidos por los abusadores, porque está colaborando para que sigan ocurriendo. Por lo cual la pena que enfrentaría esa persona es mucho más severa, incluso se podría solicitar un pedido de captura mientras se realiza la investigación", agregó el abogado de las víctimas.
Con respecto a los nombres de los "encubridores", el letrado prefirió no divulgarlos para no entorpecer la investigación. "Si damos nombres se puede complicar todo y la posibilidad de un pedido de captura", añadió. Sin embargo, trascendió a partir del testimonio judicial de la víctima que se trataría de una de las monjas que trabajaba en el instituto lujanino hace 12 años y que ya no se encontraría residiendo en el país; por lo cual se solicitaría un pedido de captura internacional en caso de avanzar la causa.

