Los niños y el beso como saludo, un nuevo debate social
Un artículo del diario español El País desató una polémica sobre si los padres deben permitir a sus hijos darles besos a los demás. Esto ha ocasionado diversas opiniones en distintos sentidos y con diferentes matices.
Hace unos meses, la periodista Clara Ferrero publicó un artículo en la sección S Moda de El País bajo el título ¿Deberíamos dejar de pedir besos a los niños?, haciendo referencia a otra nota de opinión de la colombiana Ana Hanssen, quien defiende que los niños pequeños no repartan besos obligados a otras personas si no quieren, sobre todo a desconocidos para la criatura.
Nancy Caballero, psicóloga y psicopedagoga, expresó su opinión en el programa Cambio de Aire, de MDZ Radio, al explicar que "estas cosas me hacen pensar en el contexto, en cómo hemos pasado de un extremo al otro".
"Cuando yo atiendo a gente mayor que alguna vez ha sufrido un abuso por parte de un familiar, en el siglo XX, en ninguna cabeza pasaba la posibilidad de que un familiar o alguien conocido pudiera ser capaz de abusar de un niño; entonces cuando un chico se quejaba porque no quería abrazar o besar a algún adulto, los papás tendían a no creerles porque eran inocentes en ese sentido, les parecía impensable que un adulto de la familia o amigo cercana pudiera en ese gesto de afecto sobrepasar esto", detalló.
Por ello "en la actualidad hemos pasado al otro extremo, tenemos tanto miedo a que dañen a los niños, que los ponemos en híper vigilancia. Pensamos que cada vez que alguien se acerca le harán algo malo", añadió. La experta hace referencia a que Hanssen menciona como uno de los motivos para que los niños no besen a los adultos: la seguridad; debido a que 'los niños que son obligados a abrazar y besar en contra de su voluntad, son más vulnerables a sufrir abuso sexual'.
Para Caballero, "la realidad es que los chicos son espontáneos y no besan a quien no quieren, más allá de que sí debe ser educado y saludar, pero no necesariamente tiene que besar. Hay personas que a los adultos le generan afinidad y personas que no. En el chico esto es exacerbado, no tiene una explicación que no sea química".
En ese sentido, la psicóloga resaltó que "sí debemos desarrollar en el niño una habilidad social: el chico no puede no saludar, porque si lo acostumbramos a que salude a quien se le da la gana, le estamos desarrollando una incapacidad para saber que hay una cuestión de corrección, que cuando uno entra a un lugar debe saludar a todos. Entre eso y besar a todos, hay una distancia".
Además destacó que "al haber muchas familias ensambladas hoy, se generan situaciones adversas con el papá y la nueva pareja de la mamá. Entonces, mientras más clara sea la situación para los adultos, más clara es también para los niños".
"Hay que ser claros: el chico no se confundirá si los adultos somos claros. Si los adultos entramos en pánico, porque el chico le da un beso a alguien, el niño va a tener después una sensación de que está haciendo algo malo. Si el chico no quiere darle un beso a alguien, nosotros no lo podemos obligar, sí explicarle que se acerque y diga 'buen día'", resumió.
Por último, Caballero subrayó que "nosotros hemos tenido reglas demasiados rígidas y creemos que sacando las reglas van a ser más felices, cuando en realidad hacemos que el chico sea profundamente inseguro. El chico más feliz es al que le decimos qué se hace y qué no, porque mamá y papá lo dicen".



