La gran pregunta: ¿estamos manejando mejor o peor?
En los últimos cinco años el parque automotor en Argentina creció 20% y eso no significó un incremento en esa proporción de las muertes por accidentes automovilísticos, que en ese lapso estuvo entre 7.500 y 8.500 fallecidos al año (aunque los que critican las estadísticas oficiales sostienen que las víctimas mortales son un 40% más, porque hay incluir a los que quedan grave y no llegan al mes de vida tras el accidente). Luchemos por la Vida y la asociación Voluntarios en Red son los que sostienen ese criterio.
Los números de Luchemos por la Vida indican que entre 2002 y 2012 las muertes viales en Mendoza oscilaron entre 327 y 334. El pico más alto fue en 2008, con 431. En estos casos -y a diferencia de estadísticas oficiales-, los que fallecieron hasta 30 días después del accidente también integran la nómina. Respecto de 2013, hasta principios de este mes hubo 118 muertes - según cálculos de Voluntarios en Red -, de los cuales 68 ocurrieron adentro del vehículo, 49 en la moto, 34 fueron peatones, 14 ciclistas, seis en camión, cuatro en camioneta y dos en tractor.
Apenas dos días transcurridos el año 2014, Voluntarios en Red ya tiene los números de 2013: 248 muertos en toda la provincia de Mendoza, siendo San Rafael el departamento con más fallecidos por accidentes automovilísticos (33), seguido por Guaymallén y Maipú, mientras que La Paz y Malargüe son los que tienn menos decesos por accidentes viales.
Noviembre y diciembre fueron los peores del año, con 51 casos en total, mientras que octubre fue el mes con menos fallecidos por accidentes (16).
Nueve de cada diez víctimas son hombres (no es una tendencia exclusiva de Mendoza, sino que responder al promedio mundial, que es la relación 8-2), La franja de edad con más víctimas, la comprendida entre los 18 y 25 años. En tanto los mayores casos de muerte se dieron en automóvil (96), peatón (43) y moto (74).
¿Manejamos igual, mejor o peor que antes? Dos respuestas
“Manejamos como somos: somos impulsivos en la vida y somos impulsivos a la hora de manejar, todos quieren llegar primeros total nadie nos controla”, dijo Hugo Fiorens, psicólogo social y titular de la asociación Voluntarios en Red. Según él, los mendocinos hoy manejamos peor que antes y el problema no se centra en quien se sube al volante, sino a la misma educación y hasta el nivel de capacitación de quienes salen a la calle a controlar los caminos. En este sentido contó una reciente experiencia:
“En las fiestas estaba la policía controlando en la zona de Luján y detuvieron mi coche. Como no tenía el papel del seguro se lo llevaron. Mientras hacían el papeleo vi cómo pasaba un montón de coches sin luces ni frenos y no los detenían, como tampoco lo hacían con los motociclistas sin cascos. Y cuando fui a buscar a mi coche en la playa donde lo guardaron vi que todos los vehículos secuestrados eran nuevos. Entonces te das cuenta que hace falta capacitación y profesionalización para llevar a cabo estas tareas. Y en el caso concreto de Luján es que han agarrado a un ejército de militantes para hacer esa labor: llegué a verlos trabajar con alcoholímetros que no funcionaban y me sorprendí cómo personas ebrias seguían de largo”.
Consideró importante la existencia de una policía vial y como ejemplo puso el caso de San Rafael, el departamento con más fallecidos por accidentes en 2013.
“¿Por qué San Rafael arrojó esos datos? Porque el municipio no tiene policía vial ni preventores. En cambio Godoy Cruz sí lo tiene y en proporción a sus habitantes arrojó números muy bajos”, opinó.
El titular de Voluntarios en Red considera que hoy “estamos manejando peor por la cantidad de heridos que levantan los servicios coordinados de emergencia (unas 50 por día)”. También destacó que “la pauta de accidentes no baja ya que si bien este año pudo disminuir los fallecidos en cambio sí aumentaron los heridos”. En este sentido agregó que “el 5% de los heridos por accidentes son graves, del cual el 2% fallecen en hospitales y el 3% queda con discapacidad permanente”.
Erwin Cersosimo es director de Seguridad Vial de la provincia de Mendoza. Consultado sobre si los mendocinos manejamos mejor, peor o igual que antes, prefirió destacar lo positivo que él mismo registró en las últimas fiestas.
“Estuvimos en la calle durante los cuatros días. El domingo el flujo vehicular era grandísimo y vi que todos manejaban con precaución. Esto es porque al mantener vigente una campaña, que los medios acompañen y que se siga marcando es que la gente toma verdadera conciencia vial de cómo moverse en el espacio público. No es menor que no hayamos tenido hechos significativos en cuanto a choques graves”.
Sobre qué tenemos que mejorar los mendocinos a la hora de manejar, el titular de Seguridad Vial dijo que “nos falta aprender el apego a las normas básicas”.
También fue consultado sobre algo muy común en la calle y del que nadie hace nada: los que van en bicicleta y cruzan en rojo.
El funcionario recordó que esos casos son faltas gravísimas, ya que “cualquier medio de transporte que cruce en rojo incurre en esa falta” y se trata de un tema “que tiene que ver con la educación y la concientización de los mismos ciclistas”, al igual que los que andan “en rollers y tablas” y dijo que en la playa de San Agustín hay “montañas de bicicletas secuestradas”.
Considera que educar a los ciclistas es una tarea de mucho tiempo y que debe trabajarse en las escuelas, uniones vecinas y sociedades de fomento”.
Respecto de los cálculos que hace Voluntarios en Red, el jefe de la seguridad vial mostró sus diferencias, pero aclaró que coincide en el objetivo de salvar vidas.
“Ellos toman la información difundida en los medios, mientras que nosotros (Ministerio de Seguridad) lo tomamos en el caso concreto del fallecido en el lugar del hecho, aclarando que no son los únicos datos posibles. El resto de la información (como el de sujetos que fallecen luego en hospiatales), lo toma la Comisión de Estudio y Evaluación de stadísticas de Accidentes de Tránsito (CEAT) del Ministerio de Salud”, explicó y aclaró que debido al tiempo que lleva procesar esta información es que suele hacerse público entre agosto y octubre de cada año. El último, correspondiente al año 2012, fue de 308, “el número más bajo de la década” y respecto a los cálculos que hacen las asociaciones “estamos hablando de 60 casos menos”.
La Organización Mundial de la Salud sostiene que hace falta más esfuerzos para lograr que la infraestructura vial sea más segura para los peatones y ciclistas, para mejorar la atención a los accidentados, y en algunas naciones, a promulgar urgentemente leyes integrales que se ajusten a las prácticas óptimas relacionadas con todos los factores de riesgo fundamentales.
Para citar un caso exitoso en el mundo, Suecia tiene 28 muertes en accidentes viales por cada millón de habitantes. Allí la educación vial es una prioridad absoluta y política de Estado. Está en todos los niveles de enseñanza (primaria, secundaria y universitaria). En los establecimientos educativos existen Consejos de Seguridad Vial. En ellos participan las autoridades locales, docentes, alumnos y sus familias para elaborar propuestas concretas que mejoren el tráfico en su localidad. De este modo se consigue implicar a los menores en la identificación (incluso en la solución) de los peligros viales.

