Mamá que le cambiaron a su hija: "Hay que sancionar al responsable"
El caso del cambio de bebés ocurrido hace casi un mes en una clínica privada de San Juan conmocionó a todo el país y puso en el ojo de la tormenta al hasta hace poco muy prestigioso sanatorio sanjuanino.
Todo comenzó cuando el 30 de septiembre pasado, María Lorena Gerbeno dio a luz a una nena en el Sanatorio Argentino, pro una serie de indicios y datos que comenzó a recibir desde un primer momento le hicieron sospechar que el bebé que le habían entregado tras el parto no era suyo.
Luego de varias dudas, Gerbeno decidió someterse a un exámen de ADN por maternidad de manera particular y confirmó sus sospechas. Tras ello la mujer decidió hacer una denuncia penal, por lo cual consiguió localizar a otra mujer que tuvo una beba ese mismo día y, tras otro exámen de ADN, se descubrió que ambas niñas habían sido cambiadas de madres.
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Gerbeno dialogó con MDZ Radio y comenzó a explicar toda la secuencia de acciones que desembocaron en el increíble caso de cambios de bebés: “Mi parto fue por cesárea programa a las 7.30 del 30 de septiembre pasado. En la sala me dijeron que el bebé pesaba 3,100 kilos y me llevan a mi habitación con la bebé”.
“Cuando le cuento a mi marido Alejandro el peso de la nena, él miró el cuadernito y me dijo que la niña pesa 3,800 kilos. Sin embargo pensé que yo había escuchado mal o que se habían equivocado con el peso”, prosiguió.
Por ello, Lorena y su marido consultaron a la noche a una enfermera sobre ese error, y ella les dijo que es una cuestión que podía pasar, por lo cual se tranquilizaron. A los pocos días la mujer retornó a su casa con la beba y Lorena estaba muy adolorida por la cesárea, por lo cual no tramitó la documentación necesaria para inscribir a la niña.
El día viernes “voy a hacer un control de rutina a la bebé y atrás mío una mamá me saludó y me dice que estuvimos acreditando los datos juntas” contó Lorena. Esa mujer resultó ser Verónica Tejada, con quien Gerbero compartió algunos momentos en el hospital tras el parto.
Además del saludo, Tejada le contó a Gerbero que “había venido (al control) porque (su bebé) tenía la bilirrubina alta”. Esto llamó la atención de Lorena, ya que “pensé "igual que mis dos hijos"”, mientras que su beba no había sufrido dicha complicación.
Al parecer de manera instintiva, Lorena le preguntó a Verónica cuanto había pesado la beba de la mujer, “y ella me contestó 3,100 kilos”, lo cual le produjo mucha sorpresa.
Parece que en el transcurso de la noche, la cabeza de Lorena hizo un clic y se dio cuenta de la situación: “Cuando me levanto al otro día empiezo a llorar y le digo a mi marido que me cambiaron el bebé. Aparte me acordé de sus facciones y eran parecidas a las de mis hijos”, agregó.
“Hablé con mi familia y decidimos hacer un ADN, porque no me podía quedar con esas dudas. Como en San Juan hacen los análisis, fui un lunes al laboratorio, pero me dijeron que tenía que inscribirla ya que necesitaban el número de documento de la niña”, indicó. Una vez que completó los trámites, Gerbero y la niña se sometieron a la extracción de sangre.
“A la semana me dieron la respuesta y me confirmaban lo que pensaba”, aseguró.
Tras conocer la sorprendente noticia, Lorena optó por la acción más concreta y segura e inmediatamente acudió a la Justicia: “Me fui directamente a hacer la denuncia penal para realizarlo por la vía judicial. Hablé con el juez y se citó al director del sanatorio, además de que se secuestró documentación”.
Rápidamente lograron ser ubicadas otras dos mujeres que habían tenido nenas ese 30 de septiembre, y entre ellas estaba el nombre de Verónica Tejada. Mientras tanto, el Juzgado de Menores también tomó parte del caso y prestó contención a las involucradas.
Sin embargo, parece ser que Lorena no fue la única que tuvo dudas sobre su maternidad: “Cuando estuvimos en el Juzgado de Menores, Verónica me llamó a mí y nos pusimos a hablar. A ella también le surgieron dudas, porque le habían dicho que su bebé pesaba 3,800 kilos y resultó tener 3,100 kilos, y le preguntó en el momento a su ginecólogo pero él le dijo que se había confundido con el peso”.
Tras la citación de las madres a la Justicia, al día siguiente (miércoles 16 de octubre) a todas se les extrajo sangre para hacer el ADN.
El tiempo de espera fue de apenas cinco días, ya que “este lunes nos citaron al Juzgado y nos dijeron que mi hija era la que tenía Verónica y que ella tenía mi bebé”, relató Lorena.
Para Gerbero, su profesión de abogada fue clave a la hora de tomar los pasos a seguir tras confirmar que la niña que le habían entregado en el Sanatorio Argentino no era suya: “Ser abogada me ayudó muchísimo. Fui a la parte penal porque es la vía más rápida, a pesar de que había sido un caso que nunca había pasado”.
Si bien ambas niñas ya fueron restituidas a sus respectivas madres, Gerbero explicó que tanto ella como Tejada “tenemos que hacer la parte de la rectificación de la documentación y nos juntamos para ver los papeles”. Por ello y todo lo ocurrido, “la idea es que nos sigamos juntando” con Verónica, según comentó Lorena.
Con respecto a la causa judicial, Lorena sentenció que “tiene que haber una sanción para el responsable”, por lo cual dejará su caso en manos de sus allegados. “En el tema judicial, se tiene que ver si hubo un error o si se actuó con dolo, para que haya una sanción penal en cuanto a la sustitución de identidad”, explicó.
Por último, Gerbero reveló una situación que se habría convertido en una epidemia entre las madres que dieron a luz en el Sanatorio Argentino de San Juan: “Si bien no me lo han dicho directamente, varias madres ahora tienen dudas y el rumor dice que se están practicando muchos ADN”.
Esta cuestión se basaría en que, según palabras de Lorena, ese 30 de septiembre la atención en el nosocomio privado “fue pésima, era un desastre y no había gente” suficiente como para atender la demanda.
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