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Malargüe: una muestra gratis del estado de la Salud en Mendoza

El departamento sureño encabeza las peores estadísticas a nivel de mortalidad materna y de niñas y niños hasta 5 años. La falta de recursos del hospital Regional y la escasez de médicos componen una trampa mortal para los casi treinta mil malargüinos.
Según el Ministerio de Salud las mejoras vendrían junto a las reformas.
Según el Ministerio de Salud las mejoras vendrían junto a las reformas.

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Marchas y contramarchas; cambios de ministros y formas de interpretar las estadísticas sanitarias; políticas con fuerte tinte local y alineamientos con la Nación. Todo ha sido probado. Y aún se sigue ensayando mientras Mendoza cambia, se expande, su población se vuelve más heterogénea y las condiciones varían o se transforman.
 
Con 27.760 habitantes Malargüe ha experimentado uno de los crecimientos demográficos más marcados en la última década en la provincia y se ha convertido también en un ejemplo de la disparidad y falta de planificación sanitaria.

Con sólo 35 médicos apostados en todo el territorio malargüino, la gran mayoría de ellos ha elegido ejercer dentro del ámbito privado, dejando de lado al Regional, debido en gran parte, a falta de recursos del hospital.

A esto se le suma el hecho de que no hay muchos profesionales interesados en apostarse en el departamento, debido a que hasta ahora no hay incentivos de parte del Estado.

Así, los casi treinta mil malargüinos se encuentran rehenes de un sistema estatal que los obliga recorrer 189 kilómetros hasta San Rafael cada vez que se avecina un parto, dado que el Regional no cuenta con un departamento de neonatología, y sólo hay un pediatra en el turno mañana.


Infancia amenazada

Después de los datos sobre mortalidad infantil exhibidos por el ministro de Salud, Díaz Russo, la situación del departamento más austral de la provincia quedó en evidencia al situarse con los indicadores más altos en mortalidad materna e infantil.

Un dato que evidencia es el hecho de que la mortalidad en niñas y niños hasta cinco años alcanza el 15,4 por mil, y se ubica entre los más altos de la provincia.

Calificada como preocupante por la subsecretaría de Gestión de Salud, Fanny Sarobe, la situación se desprende por un lado de la condición natural y geográfica, dadas las grandes distancias que separan a las distintas localidades del centro malargüino, y a su vez, por la escasez de pediatras y la ausencia total de neonatólogos en el hospital regional.




Resoluciones demoradas

Ante esta escasez de profesionales, Sarobe aclaró que el Ministerio de Salud ya ha previsto la radicación de médicos no bien estén finalizadas las obras de ampliación del hospital iniciadas hace dos años.

A esto se le sumará una serie de beneficios económicos y hasta cinco viviendas propiedad del Ministerio de Salud y de la Municipalidad para quienes elijan asentarse.

Alberto Recabarren, titular de la OSEP, aseguró que esta situación podrá ser paliada a través de la reciente firma de un convenio entre la obra social de los empleados públicos, el Estado provincial y el PAMI.

Sin embargo, por el momento el hospital seguirá funcionando de la misma manera, con una promesa pendiente y la salud del departamento a cuestas.


Renuncia y nueva conducción

Después de la polémica generada en torno a su conducción, el actual director Jorge Coria se comunicó con Díaz Russo para entregar su renuncia, justificando que “ya había cumplido una etapa”.

Si bien gran parte de los problemas que enfrenta el hospital tienen causas anteriores, las denuncias sobre ciertas irregularidades bastante evidente en el área de laboratorios serían una de las causas más fuertes en contra de Coria.

Por este motivo, Sarobe dijo que se ha establecido “una transición” hacia el nuevo director, cuya identidad sería confirmada en los próximos días.

Dado que desde Malargüe se comenta que el Ministerio habría estado averiguando por precio de alquileres de viviendas, estiman que el nuevo director vendría de San Rafael u otro departamento periférico.