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Un bodeguero se queja de las "bandas organizadas que roban en la Zona Este"

Personas encapuchadas, vehículos de transporte pesado y una red de compradores de herramientas y vehículos rurales son algunas de las características de los robos sufridos en la zona.
Modelo del tractor robado.
Modelo del tractor robado.
Un lector asiduo de noticias policiales diría que no es una noticia nueva. También podría argumentar que pasó tan lejos de la Ciudad que tampoco es relevante. Podría incluso a aducir que como no se trata de dinero, el valor de los bienes no es significativo.

Sin embargo, desde la perspectiva de alguien que se dedica a la producción, y que diariamente se enfrenta contras las inclemencias del clima y el mercado, el hecho de que seis encapuchados se metan en un galpón, aten y golpeen al sereno, y se tomen seis horas para llenar un carrito con bombas y herramientas de trabajo, que después será enganchado a un tractor (también de su propiedad) el que desaparecerá en medio de la noche y la falta de testigos; un caso como este puede que aún sea importante pese a que ocurrió a principios de semana, en medio de la noche, en un camino rural de San Martín.



El hecho pudo ser conocido en la mañana del martes, cuando los operarios del Establecimiento La Herminia se presentaron como cualquier otro día de trabajo, y se encontraron con Félix Giménez (50), el sereno -primo hermano del intendente de San Martín-, tirado en el piso, atado de pies y manos, helado después de haber pasado toda la noche sobre el piso y muy golpeado.

De acuerdo al relato de Giménez, los hechos tuvieron su punto de partida a las 21 cuando tres sujetos encapuchados se metieron por la fuerza dentro del establecimiento ubicado en el Carril Chimbas al kilómetro 11 de la localidad sanmartiniana de Chapanay.

Estos tres intrusos, validos de armas de fuego redujeron al sereno que en un primer momento se opuso, pero que tras los golpes recibidos se resignó a ser atado y dejado a un lado de la escena. Sin embargo, pudo ver como a estos tres iniciales, se le sumaron otros tres que ayudaron a concretar el robo, que se extendió hasta las 3 de la mañana del martes.

Durante esas seis horas, los delincuentes se encargaron de revisar todo el depósito y apostar dentro de un carro, una serie de bombas y herramientas, que sumadas a una sulfatadora, engancharon en un tractor Fiat 400, que usaron para remolcar los elementos sustraídos, cuyo valor ascienda a los 300 mil pesos.

José Orts -el propietario-, agregó que para poder escapar del lugar, los ladrones tuvieron que tomar un camino de tierra conocido como Montoso que desemboca en el río Mendoza, distancia que no pudo haber sido cubierto en menos de dos horas, dada la velocidad del rodado.

A esto se le suma el tiempo requerido para cruzar el río, y como no hay huellas de tractor del otro margen, se calcula que fue cargado a vehículo mayor; maniobra que le debe haber tomado al menos una hora más.


Bandas organizadas

El modus operandi exhibido en este robo, Orts asegura que se ha repetido en decenas de otros casos por la zona, lo que claramente evidencia la existencia de una estructura delictiva, consistente no sólo en recursos humanos capacitados para este tipo de robos, sino también que cuenta con la infraestructura necesaria para guardar y luego trasladar los objetos y vehículos robados, de depósitos a los “clientes”.

Justamente, en 2009 el establecimiento La Herminia ya había sido víctima de otro robo similar, con pérdidas igual de considerables.

En consecuencia, Orts junto a otros productores de la zona este quieren convocar a una reunión con el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, para que se elabore un plan de protección a los emprendimientos productivos apostados en zonas rurales.