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Mirá el tremendo corte de la ruta 40 por un eucalipto derribado

MDZ te brinda una galería de fotos con el impresionante panorama que se vivió sobre la ruta nacional a la altura de Jocolí. Sin tener que lamentar accidentes ni víctimas, el eucalipto fue retirado de a tramos para despejar la calzada y permitir la circulación vehicular.
Los obreros comienzan a despejar la calzada. Foto: MDZ
Los obreros comienzan a despejar la calzada. Foto: MDZ

Según la policía, anoche se incendió un gigantesco eucalipto en la zona de Jocolí, y eso determinó que las autoridades municipales ordenaran cortarlo, ya que el ejemplar ponía en peligro la seguridad vial con su inestabilidad, luego que el fuego socavara su base.

 

 

 

 

 

La gente aprovechó para estirar las piernas mientras duró el corte de ruta.

 

 

 

 

 

 

 

 

No faltaron los imprudentes que bordearon la zona de corte para tratar de seguir camino. A pesar de que había un solo policía en el camino, la avivada se terminó cuando el uniformado se plantó frente a la ruta con la moto y por señas pidió a los conductores que esperarab a que él habilitara el paso.

 

 

 

 

En principio hubo un solo policía y a su vez un solo operario para cortar el árbol. Como el gigantesco ejemplar no había sido condicionado en la dirección de su caída, una vez que fue cortado se desmoronó perpendicular a la ruta, interrumpiendo así el tránsito en ambos sentidos.

 

 

 

 

Según informó la policía, llegaron a formarse colas de hasta dos kilómetros en ambas direcciones a partir del árbol caído. Pero no había nada que hacer hasta que no fuera despejada la ruta.

 

 

 

 

 

 

Antes de ser derribado, el árbol estaba apoyado contra otro ejemplar de eucalipto, también incendiado pero que no representa peligro pues es de menor porte.

 

 

 

 

 

 

Mientras un operario trozaba el gran ejemplar, otros tres empleados de la municipalidad de Jocolí recogían los trozos y los apartaban de la calzada.

 

 

 

 

 

 

 

Los operarios trabajaban a destajo pues las colas iban creciendo a medida que transcurrían los minutos. La policía informó que corría prisa porque el percance ocurría justo a la última hora pico del día.

 

 

 

 

 

 

Los municipales utilizaron las mismas ramas con hojas en sus extremos para limpiar la ruta de los restos pequeños que dejó la tremenda caída.

 

 

 

 

 

 

 

Mientras sus compañeros terminaban de despejar la calzada, aún le quedaba mucho por hacer al hombre de la motosierra.

 

 

 

 

 

 

 

Aún faltaba despejar la mitad de la ruta 40 pero ya la impaciencia de cientos amenazaba desbordar al único policía en el lugar. El uniformado procedió a habilitar la mitad que ya estaba despejada mientras los empleados del municipio apuraban la otra mitad.