¿Por qué no decirlo en nuestro bello idioma?
Al escuchar a los periodistas de los medios de difusión y al leer los textos de la publicidad o la cartelería en los locales céntricos, nos encontramos continuamente con leyendas en otros idiomas, preferentemente en inglés; por citar algunos, nombraré free lance, off the record, ombudsman, overbooking, garage y staff.
Veremos, en cada caso, cómo pueden ser sustituidos por voces españolas y por qué se los considera extranjerismos superfluos.
En el caso de free lance, estamos en presencia de una expresión inglesa que, referida a un profesional, especialmente un periodista, un fotógrafo o un productor, tiene el significado de “que trabaja por cuenta propia y vende sus trabajos a una empresa o medio de comunicación”. Es aconsejable utilizar, en su lugar, los adjetivos ‘independiente’ o ‘autónomo’. Entonces, en lugar de “Se trata de un profesional free lance” lo sustituiremos por “Se trata de un profesional independiente”.
La expresión off the record, muy usada en el ámbito periodístico, también proviene del inglés y posee valor de locución adjetiva o adverbial. Su significado está referido al comentario que se hace de modo confidencial o extraoficial y que no puede divulgarse. Se trata de un anglicismo evitable, pues puede sustituirse por las expresiones españolas “a micrófono cerrado”, “confidencial(mente)” o “extraoficial(mente)”. Así, pues, no diremos “Se trató de una apreciación off the record” sino “Se trató de una apreciación extraoficial”.
¡Cuántas veces hemos leído que, para defender a algún ciudadano, se ha recurrido a la figura del ombudsman! Seguramente, nos ha llamado la atención esta palabra, difícil de pronunciar y de significado no transparente. La voz es de origen sueco y tiene el valor de “alto funcionario público encargado de proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos ante los poderes públicos”. Debe sustituirse por las denominaciones propias de cada país; en nuestro caso como en el de los países de América Latina hablantes de español, la expresión equivalente es ‘defensor del pueblo’. Será apropiado, entonces, decir “Se hizo cargo del asunto el defensor del pueblo”.
¿No les sucedió, alguna vez, que llegaron al avión y se encontraron con que el asiento reservado, ya se encontraba ocupado? Allí, seguramente, el comandante se habrá acercado y, muy amablemente, les habrá explicado que se trataba de un lamentable caso de overbooking. Nuevamente, nos hallamos en presencia de un anglicismo absolutamente evitable, pues puede reemplazarse por “sobreventa”. El ejemplo “Con los paros de las aerolíneas hubo múltiples casos de overbooking” debió decirse “Con los paros de las aerolíneas hubo múltiples casos de sobreventa”.
¿Garage o garaje? ¿Qué forma elegir? La primera forma es la voz francesa; pero ella ha experimentado ya su adaptación a la grafía española ‘garaje’, en consonancia con otras voces importadas del francés que ya adoptaron la “j” en su escritura: ‘brebaje’, ‘menaje’ o ‘bagaje’. Por lo tanto, colocaremos así el cartel que prohíba el estacionamiento: “Prohibido estacionar: GARAJE”.
Muchas veces escuchamos utilizar el término staff y no comprendemos su sentido; pues bien, se trata de una voz inglesa que se usa ocasionalmente en español, con dos sentidos: “Conjunto de los trabajadores estables de un organismo o empresa” y “Conjunto de las personas que ocupan los puestos de mayor relieve en una organización”. Para la primera acepción, es aconsejable usar ‘personal’ o ‘planta’: “Es necesario reforzar la planta en los meses iniciales del ciclo lectivo”. En cuanto a la segunda acepción, puede utilizarse ‘plana mayor’ o ‘equipo directivo’: “Asistió a esa conferencia la plana mayor de la entidad”.
En todos los casos precedentes, usé la letra cursiva cuando se trataba de la voz en el idioma original, no por capricho o voluntad propia, sino porque es norma académica resaltar las voces extranjeras a través de ese recurso tipográfico.
En otro artículo, aludiré a la castellanización de voces extranjeras, cuando adaptan su grafía y pronunciación a las normas del español: ‘estrés’, ‘fútbol’ o ‘suflé’, por mencionar algunos ejemplos cotidianos.
Fuente consultada: Academia Argentina de Letras (2011). Diccionario argentino de dudas idiomáticas. Buenos Aires: Santillana.
* Nené Ramallo es la directora del Departamento de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo; es lingüista, especialista en dialectología.
