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Comer con las manos


¿Se puede o no se puede?

Comer con las manos es algo tan primitivo como placentero. Cuando la higiene y las buenas maneras lo permiten, el tacto se convierte en una extensión del paladar: hay una gran diferencia entre comer una empanada con las manos o con cuchillo y tenedor.

El ser humano ha comido con las manos durante miles de años y comenzó a dejar de hacerlo por motivos de higiene y, también, por el deseo de las clases altas de distinguirse del pueblo .
Los cubiertos son un invento relativamente reciente. Su uso generalizado se remonta dos siglos atrás.

Hoy, en muchos lugares, se revaloriza lo tradicional y el usar los dedos pasa a ser un símbolo de sibaritismo y refinamiento. Es así como aparece la “Finger Food” (comida que se come con los dedos). Damos un agradable paso atrás y recuperamos el contacto con la comida.

En la actualidad hay numerosos alimentos que se recomiendan comer sin cubiertos o usando manos y cubiertos, como los alcauciles, los caracoles, los mariscos, el pan, las aceitunas, los canapés, las masitas, las endivias, las frutas pequeñas o los espárragos.

En estos casos los platos se acompañan de un  “Finger Bowl”, que no es otra cosa que un bowl con agua (generalmente con limón), dónde uno se enjuaga los dedos.

De todas formas cada sociedad tiene sus costumbres. Lo que en el mundo árabe se come sin cubiertos, puede resultar chocante en Argentina. Al igual que la costumbre española de mojar los churros o los bizcochos en el chocolate es algo que en Inglaterra se considera una falta de educación.

Como regla general, se puede adoptar aquello de “donde fueres, haz lo que vieres”.

Los entendidos en protocolo dicen lo que se puede evitar comer con las manos, hay que hacerlo con cubiertos. Yo recomiendo  en la intimidad, dar rienda suelta a los instintos y disfrutar!!!