El chico de 14 años que denunció rapto y tortura en Maipú, mintió porque se "rateó"
El adolescente dijo que dos hombres encapuchados lo habían secuestrado y luego golpeado, para obtener datos de su familia. Un diario local publicó esto en su edición de papel de hoy. Sin embargo, debió admitir que todo fue una mentira porque participó de la reteada convocada por Facebook. Conocé los detalles que demostraron la fábula.
Otra vez una grave denuncia judicial, que movilizó recursos físicos y humanos del Estado, terminó siendo en una gran mentira. Se trata del chico de 14 años que denunció haber sido secuestrado y torturado en Maipú. Incluso, un diario de papel de Mendoza se hizo eco de la denuncia y este jueves el adolescente admitió que inventó todo y que en realidad participó de la reateada convocada por Facebook.
Esto sucedió el pasado viernes 3 de junio. Aquel día el chico salió alrededor de las 7 de su casa, ubicada en una finca de Russelle, para ir a la escuela Horacio Martínez, de Maipú. Diariamente se toma el colectivo en ruta 60 y calle Ozamis.
Allí esperaba el transporte cuando —según su denuncia— se detuvo una camioneta de color negra y doble cabina en la que iban dos sujetos, quienes lo obligaron a subir al rodado.
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El relato del adolescente decía que lo pasearon por distintos lugares durante una media hora y luego lo llevaron a una casa. En este lugar, según consta en el expediente judicial, aseguró que le pegaron, lo ataron, lo dejaron con las luces apagadas mientras le pedían datos sobre su padre y el dinero de éste.
Llamativamente, pasado el mediodía lo subieron nuevamente a la camioneta y entre las 13.30 y las 14 lo abandonaron cerca de su casa. Al llegar, tenía algunas lastimaduras en su cuerpo y le dijo a sus padres, también a los investigadores en la sede judicial, que eran producto de las torturas a las que fue sometido.
Todo lo anterior fue publicado por Los Andes en su edición de papel de este jueves. Pero durante la tarde esa versión cambió radicalmente y MDZ tuvo acceso a la verdad de esta situación.
Se determinó que el chico hizo uso de su tarjeta Red Bus durante toda la mañana del viernes pasado. Siempre el chico tomó micros del Grupo 10.
Abordó el primer colectivo, interno 27, a las 7.05, que lo llevó hasta Maipú. A las 10.13 tomó el interno 79 que lo trasladó hacia el centro la capital mendocina. Lo hizo con un compañero porque abonó dos pasajes con su tarjeta. Cerca de las 12 tomó el interno 86 que lo llevó de regresó a Maipú; y a las 13 subió al interno 10 lo depositó en Russell. Media hora más tarde, llegó a su casa.
De acuerdo a las investigaciones llevadas a cabo por la UID de Maipú, la Justicia citó a los padres y al chico en la tarde este jueves, precisamente a las 14.
En la sede judicial que investigaba el caso de secuestro y torturas el adolescente contó que en realidad adhirió a la rateada convocada por Facebook. Luego detalló en qué lugares estuvo. Por ejemplo, en Maipú estuvo un rato en el Parque Metropolitano, después cerca de la Plaza Independencia y que la “sincola” se la había hecho con otros amigos.
Al consultarle por las heridas que presentaba su cuerpo, el chico respondió que se pelearon con alumnos de otro colegio por una gaseosa.
En definitiva, todo un gran “cuento” para justificar una rateada frente a sus padres. Pero la mentira movilizó personal judicial, policial y recursos físicos. Como sucedió en otras ocasiones, Fiscalía de Estado actúa de oficio ante falsas denuncias y les obliga a las víctimas a pagar las erogaciones que el Estado hizo para investigar una mentira.
Todo lo anterior fue publicado por Los Andes en su edición de papel de este jueves. Pero durante la tarde esa versión cambió radicalmente y MDZ tuvo acceso a la verdad de esta situación.
Se determinó que el chico hizo uso de su tarjeta Red Bus durante toda la mañana del viernes pasado. Siempre el chico tomó micros del Grupo 10.
Abordó el primer colectivo, interno 27, a las 7.05, que lo llevó hasta Maipú. A las 10.13 tomó el interno 79 que lo trasladó hacia el centro la capital mendocina. Lo hizo con un compañero porque abonó dos pasajes con su tarjeta. Cerca de las 12 tomó el interno 86 que lo llevó de regresó a Maipú; y a las 13 subió al interno 10 lo depositó en Russell. Media hora más tarde, llegó a su casa.
De acuerdo a las investigaciones llevadas a cabo por la UID de Maipú, la Justicia citó a los padres y al chico en la tarde este jueves, precisamente a las 14.
En la sede judicial que investigaba el caso de secuestro y torturas el adolescente contó que en realidad adhirió a la rateada convocada por Facebook. Luego detalló en qué lugares estuvo. Por ejemplo, en Maipú estuvo un rato en el Parque Metropolitano, después cerca de la Plaza Independencia y que la “sincola” se la había hecho con otros amigos.
Al consultarle por las heridas que presentaba su cuerpo, el chico respondió que se pelearon con alumnos de otro colegio por una gaseosa.
En definitiva, todo un gran “cuento” para justificar una rateada frente a sus padres. Pero la mentira movilizó personal judicial, policial y recursos físicos. Como sucedió en otras ocasiones, Fiscalía de Estado actúa de oficio ante falsas denuncias y les obliga a las víctimas a pagar las erogaciones que el Estado hizo para investigar una mentira.


