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Lo que se puede y lo que no: Nené Ramallo se despide de los lectores de MDZ

El presente artículo es la entrega número cien de esta columna; se han cumplido dos años de publicación de notas de carácter lingüístico, que tratan de solucionar pequeños problemas cotidianos referidos al hablar común. La lingüista Nené Ramallo se despide por un tiempo de los lectores de MDZ.
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Nos vamos a referir hoy a un adjetivo que usamos mucho en la vida cotidiana: se trata del adjetivo ‘posible’.  Este término tiene el significado de “que puede ser o suceder o que puede realizarse”: “Es posible que se otorgue un aumento a los sectores más postergados” o “No hay explicación posible para su accionar”.

El adjetivo ‘posible’ no admite a continuación de él un complemento preposicional, a diferencia de otros que tiene el español para indicar dificultad, posibilidad o facilidad. Así, mientras es correcto decir “fácil de comprender”, “difícil de alcanzar” o “imposible de memorizar”, por ejemplo, no se podrá formar frases como “posible de callar” o “posible de mirar” pues se consideran no correctas. Podremos, entonces, decir “Se trata de una canción fácil de recordar” o  “Tu idea es imposible de llevar a cabo” o “Hablamos de un hecho difícil de calificar”; en cambio, no se admitirán  expresiones formadas por el adjetivo ‘posible’ más el complemento que comience con la preposición DE en formas como “Es una meta posible de alcanzar” o “Se trata de un objetivo posible de lograr”. 

Tampoco será correcto utilizar el adjetivo ‘posible’ seguido de la preposición DE y de un infinitivo en pasiva, en formas como “posible de ser escuchado” o “posible de ser atendido”. En estos casos, se debe sustituir el adjetivo ‘posible’ por ‘susceptible’; así no diremos “Ese es un camino nuevo posible de ser utilizado por camiones pesados” y, en cambio, podremos decir “Ese es un camino nuevo susceptible de ser utilizado por camiones pesados”.

Igualmente incorrecta será la construcción de ‘posible’ más  DE seguido del nombre de una acción: “Es una propuesta posible de aceptación”. En su lugar, nuevamente, se sugiere el uso de ‘susceptible’: “Es una propuesta susceptible de aceptación”.

¿Y qué sucede en expresiones en que se usan fórmulas como ‘lo más objetivo posible’ o ‘lo menos llamativas posible’? ¿El adjetivo ‘posible’ debe concordar con el adjetivo que lo precede  o permanecer en singular? Lo correcto es que ‘posible’ permanezca invariable, ya que no concuerda con el adjetivo precedente, sino con la forma neutra ‘lo más’ o ‘lo menos’. Entonces, por ejemplo, deberemos decir “Los lácteos deben consumirse lo más frescos posible” o “La niña trató de mantenerse lo más callada posible”.

Pero si lo que precede a MÁS o MENOS es un sustantivo, entonces el adjetivo ‘posible’ sí debe concordar con ese sustantivo: “Adoptarán las medidas más justas posibles” o “Traté de encontrar las soluciones menos dolorosas posibles”.

Fuente consultada: Real Academia Española (2005). Diccionario panhispánico de dudas. Colombia: Santillana.

El presente artículo constituye la entrega número cien de esta columna; se han cumplido dos años de publicación de notas de carácter lingüístico, que tratan de solucionar pequeños problemas cotidianos referidos al hablar común. Deseo agradecer a MDZ la posibilidad de mantener viva esta columna, que surgió a partir de una idea acuñada en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional de Cuyo.

Hoy inicio, en lo personal, un período de receso. Me despido, entonces, por un tiempo de los lectores que, asiduamente, han seguido la publicación semanal y que, muchas veces, se han acercado, de manera física o de modo virtual, para apoyar esta iniciativa. Una vez más, MUCHAS GRACIAS.

* Nené Ramallo es la directora del Departamento de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo; es lingüista, especialista en dialectología.