En esta época de exigencia de estudios de posgrado, una de las posibilidades de perfeccionamiento la dan los estudios de maestría. Cuando esos estudios culminan, se obtiene un título que indica el nivel de posgrado que se alcanzó. Y este título es el de “magíster”. Para quienes hemos estudiado latín clásico nos parecen raros dos hechos: la pronunciación áspera de la “g” que en latín clásico era suave y la acentuación del vocablo, dado que en aquella lengua las tildes no existían.
Sin embargo, el término está españolizado y adapta su pronunciación y grafía a las normas del español.
No solamente ha cambiado este aspecto: también su significado ya no es exclusivamente el de “maestro”, sino que ha experimentado un desarrollo ameliorativo, en cuanto a su valoración, y una extensión, en cuanto a su alcance, ya que la definición actual es la de “título o grado universitario inmediatamente inferior al de doctor”.
Datos extraídos del Diccionario panhispánico de dudas, obra de la Real Academia Española y de la Asociación de Academias de la Lengua Española, editada en 2005, por Santillana.