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Identificó a quienes apuñalaron a su hijo, pero los agresores siguen libres y la tienen amenazada

Una mujer aseguró que la policía había detenido a sus atacantes. Sin embargo, un cambio de calificación en la causa permitió que todos quedaran en libertad. El ataque ocurrió en febrero en la Sexta Sección, pero, según contó, las amenazas se repiten a diario. La señora busca ahora respuestas ante la Comisión de Derechos y Garantías.

Carina Vitale está asustada y con razón. El febrero sufrió un asalto en su casa, apuñalaron a su hijo, la golpearon a ella, identificó a los autores del hecho y hasta el momento logró verlos preso. Peor aún: los ve casi a diario en la calle. Viven cerca de su casa, la amenazan constantemente y desde hace dos meses está con una consigna policial que custodia su domicilio y la sigue adonde vaya.

Su causa, por puro tecnicismo jurídico, pasó a ser calificada de “robo agravado en poblado y en banda” a “lesiones leves agravadas y hurto”. Esa nueva figura permitió que uno de los atacantes (el cabecilla de la banda) recuperara la libertad después de ser capturado por efectivos de Investigaciones.

Así lo entendió Nancy Lecek, la jueza de Garantías que no coincidió con la imputación inicial hecha por la fiscal Virginia Rumbo, y solicitó que, a partir de las pruebas recogidas y de los testimonios escuchados, se aplicara una figura más leve y que permitiera al acusado seguir el proceso en libertad.

Al margen de la cuestión judicial, Vitale asegura que luego de ese episodio, su vida dio un giro radical. “Primero, no me puedo borrar de la cabeza la imagen del momento en que le clavaron un cuchillo a mi hijo en el cuello. Después, el miedo constante. Pero no es algo inventado. Las amenazas existen y la gente que me sigue cuando voy en el auto es real. A una policía que estaba en la puerta de mi casa, la amenazaron con un arma desde un auto en marcha”.

La mujer sabe quiénes entraron a su casa porque eran personas relativamente conocidas. Entre los agresores, estaban la ex novia de su hijo, el padre de la chica, una hermanastra y un par de mujeres más a las cuales no llegó a individualizar; antes de verles la cara, la golpearon en la cabeza con una baldosa.

“Es gente muy violenta. La verdad es que no sé para qué fueron a mi casa. La cosa es que a mi hijo lo quisieron asesinar. Le clavaron un cuchillo en el cuello y por centímetros no murió desangrado. A mi me robaron un montón de cosas, pero dicen que sólo fue un hurto”, relata Carina, aún, en estado de shock. Y luego acusa: “Se llama M.I (NdR: el nombre no se publica por haber menores involucrados). Lo detuvieron hace como quince días, pero al rato ya estaba en libertad y encima hizo una denuncia diciendo que lo habían amenazado”.

Por estas horas, Carina Vitale se está entrevistando con legisladores de la Comisión de Derechos y Garantías para que alguien le de un respuesta lógica a su demanda de seguridad. Por ahora, sigue con miedo.