El Valle de Uco fue el marco para un increíble día de Yoga y disfrute

El circuito itinerante de clases de yoga en paisajes vitivinícolas esta vez tuvo lugar en bodega Salentein. Se trató de una jornada espectacular: sol radiante, amistad, buena energía y deleites para el paladar. En la nota, los detalles y la galería de imágenes.

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Federico Croce

En el marco de la fascinante belleza del Valle de Uco, Yoga por los Caminos del Vino desarrolló una nueva edición de la experiencia el pasado sábado al mediodía en bodega Salentein, Tunuyán.

La propuesta de bienestar físico y mental que combina los beneficios mundialmente reconocidos del yoga y las propiedades de una copa de vino, se trasladó a una zona vitivinícola de excelencia y deleitó una vez más a los participantes con posturas, ejercicios de respiración, meditación y sonido de cuencos.

La invitación fue para vivenciar una clase de Yoga Integral, método que logra el bienestar físico y mental de la persona que lo practica, proporcionándole beneficios a nivel de músculos, esqueleto, órganos, sistema circulatorio y plano energético.

Al finalizar esta clase, se disfrutó -como es habitual- de una degustación de vinos ofrecida por la bodega anfitriona, que incluyó una recepción con vinos de la línea Killka Reserva y espumantes, acompañados por bocaditos de guacamole con sazón de langostinos y crostinis de crema de hierbas y queso criollo.

Finalizado el brindis, para los practicantes que optaron por el almuerzo, el restaurante Killka ofreció una comida a un valor promocional. El menú preparado por el chef ejecutivo Jorge Luis Ontiveros consistió en: empanadas de humita; risotto de arroz carnaroli, hongos portobellos y tentáculo de calamar acompañado de focaccia de tomates secos; sorbete de Sauvignon Blanc y volcán relleno de dulce de leche con helado de garrapiñada. También se degustaron vinos de la línea Killka.

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