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Celebrities de blanco: Punta y su esplendor

Finca Valeria recibió a 250 invitados para disfrutar la tradicional fiesta de Chandon, uno de los must de cada temporada.

Uno de los lugares más top de Punta del Este albergó a cientos de invitados que aprovecharon para pasear por los caminos ondulantes y chacras con caballos pastando mansamente, bajo un cielo estrellado, custodiada por pequeños viñedos de tannat, la cepa emblemática de este rincón del mundo junto a la laguna.

Valeria Mazza y Alejandro Gravier -los anfitriones de la casa- junto a Sol Beckermann y Ramiro Otaño  -los anfitriones de Chandon- recibieron a cada uno de los invitados.

Manuel Antelo y su mujer Inés Peralta Ramos fueron los primeros en llegar y acomodarse en los livings blancos, con almohadones turquesa y naranja -colores distintivos de Chandon Délice- ubicados sobre el deck de madera junto a la pileta. Enseguida se les sumaron  Dolores Cahen D´Anvers  y Horacio Mazza, Luciana Aymar y Ana Rusconi.

¿Cuál fue la novedad de este año? La fiesta estaba pensada con el mismo espíritu de siempre pero esta vez de una forma más intima. Solamente 250 invitados, en una atmósfera distendida con un ambiente especial y cuidado.

Otros famosos que llegaron al lugar fueron Iván de Pineda y Luz Barrantes, Luciana Aymar, Gunilla Von Bismarck, Justo Saavedra y Julieta Kemble, Cecilia Zuberbühler, Amelia Sabán, Alicia Fernández, Cristiano Ratazzi, Daniela Urzi, Gonzalo Pieres, Germán Neuss, Rosella y Patricia Della Giovampaola y Julieta Spina junto a Augusto Rodríguez Larreta.

La ambientación

Para esta ocasión Javier Iturrioz -que otros años había transportado a los invitados a la India, Hawaii o Marruecos- esta vez llevó a cada uno de los presentes a la intimidad de la sofisticada tranquilidad de Finca Valeria y se centró en su estilo.

“El concepto principal de la ambientación apuntó a potenciar la vegetación de la finca e incluirle los colores de Chandon Délice, mucha iluminación turquesa en las paredes y en la pileta,  mientras que el naranja lo usamos en los arreglos de flores y en la iluminación de los palmares”, comentó Javier Iturrioz.

Y agregó: “Pusimos mucho verde y velas en la pérgola de entrada e iluminamos absolutamente todos los viñedos, el camino de entrada y la laguna. Todas las columnas de la casa se llenaron de enredaderas y en todas partes se destacó el touch de flores naranjas y azules. También armamos pequeñas balsas de madera con fraperas y flores, flotando en la pileta como si fueran ofrendas. Una decoración salvaje pero muy Punta del Este”.

 El menú

El encargado de pensar y diseñar el maridaje con Chandon Délice, fue el chef Fernando Trocca, que recibió a los invitados con una mesa fría de zucchinis marinados;  ensalada de papas, alcaparras y salmón ahumado; ceviche de camarones; tiradito de pulpo con tapenade; ensalada de duraznos rúcula y muzarella de búfala; carré de cerdo con chutney de tomate y manzana; y ensalada de remolacha asada, queso de cabra y naranja.

El plato caliente fueron bolitas de morcilla; empanadas de pollo, maíz y cilantro; fishcackes; rissottocakes; langostinos a la parrilla y  croquetas de jamón crudo y bechamel. El principal tuvo un toque bahiano: una tradicional moqueca brasileña de pescado y camarón.

El postre vino con aires uruguayos, un típico chajá preparado con merengue, dulce de leche, durazno y mascarpone. Más una mousse de verbena, granita de lima y frutillas.

La preparación de Chandon Délice corrió por cuenta de Tato Giovannoni, que lo sirvió en sus combinaciones habituales: con hielo y piel de pomelo o rodajas de pepino u hojas de albahaca. Y también presentó una nueva forma de disfrutar este increíble sparkling wine: con un mix de melón escrito, melón cantaloupe, piña, durazno, ciruela blanca y mucho hielo.

¿Y la fiesta? La medianoche invitó a bailar en el deck, junto a la pileta y una lluvia de fuegos de artificio iluminó la cerrada noche de la finca.

El DJ Chule Bernardo se sumó al cambio de pulso de la fiesta y con versiones remixadas de clásicos de los ´70,  ´80 y ´90; rock & roll y música electrónica, puso a todos a bailar.

“Queremos que la marca esté cerca de los grupos de amigos y sea facilitadora de celebraciones en sus propias casas. Que un lugar querido, cotidiano y habitual se convierta por una noche en un espacio especial para celebrar de manera diferente y única con amigos, justamente como lo vienen haciendo Valeria y Alejandro todos los años en su casa.  Elegimos a Valeria para que nos acompañe en este nuevo formato por ser la modelo argentina más importante de la historia y un ícono de la moda a nivel mundial. Fue una fiesta única para nuestros invitados, donde Chandon y Valeria expusieron la calidez y el espíritu de los grandes anfitriones”, contó Fernando Gouiran, Director de Comunicaciones de Moët Hennessy Argentina.