Sociales
Un renovado menú con toques clásicos y vanguardistas
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La cocina internacional del ya clásico restaurante está basada en ingredientes locales con auténticos y simples sabores italianos. Para la elaboración de los platos se seleccionan productos regionales frescos y de temporada disponibles en el mercado mendocino.
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Desde ahora las entradas no serán más individuales, sino que podrán combinarse y compartirse. Quesos y fiambres, frutos de mar como pulpo, camarones y calamares rellenos, variedad de ensaladas y platillos como lengua a la vinagreta o aceitunas y morrones marinados se presentan en pequeñas porciones para pedir a elección y “poder probar de todo”.
“La carta también trae las guarniciones separadas de los platos, ya que la tendencia indica que no se mezclen los sabores, y –volviendo a lo anterior- que se puedan combinar los distintos platillos como uno quiera. Y aunque lo ideal es hacerlo como lo sugiere el chef, aquí el comensal se tiene que dejar llevar por su gusto”, señaló el gerente de Alimentos y Bebidas.
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Risotto con hongos, puré de papas o de calabaza, vegetales grillados o papas al horno son algunas de las opciones que pueden acompañar las especialidades del horno a leña: lomo con salsa de hongos, merluza negra con alcaparras o milanesa de costilla de ojo de bife, por nombrar algunas.
Las pastas, infaltables en la cocina italiana, se combinan con vegetales, hierbas, especias y quesos para conformar platos aromáticos, originales y muy sabrosos.
De ahora en adelante, quienes almuercen en Bistró M podrán optar entre el menú ejecutivo y una elección a la carta. Además, todos los viernes –sólo al mediodía- cada copa de vino costará 2 pesos. “La razón del precio es porque queremos generar sorpresa”, señalaron los directivos al comprobar esa expresión en las caras de los presentes. “Además nos gustaría que cierren su semana laboral con nosotros y se relajen”, agregaron.
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Un cálido almuerzo a lo Family Style
Los comensales fueron bienvenidos con sopa de vieiras y champagne, variedad de quesos, pulpo marinado, lengua a la vinagreta y jamón crudo con oliva y tomates. Los siguientes platillos fueron: conejo con alcauciles y olivas negras, camarones con salsa de ajo, albóndigas de cordero, calamares rellenos y arancinis – croquetas de risotto y camarones-.
Después de degustar los variados platos a modo de entrada, y siguiendo el Family Style, todos decidieron en conjunto –a esa altura más que satisfechos- compartir los platos principales en lugar de pedirlos en forma individual. Siguiendo la tendencia, los dulces llegaron en pequeñas porciones y variados sabores: tiramisú, tarta de ricota y shots de chocolate tibio.