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"Sí, quiero", para formalizar una larga historia de amor

Después de seis años de convivencia, Diego Sendra y Anahí Araujo decidieron casarse. Y en esta nota, te mostramos una extensa galería con las fotos de los invitados y los distintos momentos de una espectacular fiesta que los novios planificaron para compartir con familiares y amigos íntimos en Divina Marga.

“Al fin se nos casó Dieguito”, dijeron -por lo bajo- sus amigos del secundario mientras la jueza declaraba a los novios, marido y mujer. Si bien nada hacía sospechar que el novio no tuviera intenciones de contraer matrimonio, eran muchos los años de convivencia de esta pareja y ya todos pedían a gritos una fiesta de bodas.

 

¡Y el casamiento llegó! Pero no por la insistencia de amigos y familiares, sino porque “tuvimos ganas de casarnos y queríamos hacer una buena fiesta”, según las palabras de Diego Sendra y Anahí Araujo, quienes planeaban desde hace un tiempo este gran día para ellos.

 

Divina Marga (Lunlunta) fue el lugar elegido por los novios y el clima y la buena onda de los invitados los acompañaron para que la fiesta fuera única. “Si lo tuviéramos que hacer de nuevo, lo haríamos exactamente igual”, comentó el novio a MDZ y agregó, “nos divertimos muchísimo”. Una frase que  se escuchó reiteradamente a lo largo de toda la noche y por boca de los presentes.

 

Los familiares más cercanos y los amigos de toda la vida fueron quienes compartieron con Diego y Anahí, este momento de felicidad. Por supuesto, su hija Malen también estuvo presente y vivió de cerca la unión legal de sus padres.

 

“Nuestra idea era invitar solamente a las personas más queridas. Nadie por compromiso”, aclaró la pareja. Y una vez terminado el acto civil en la galería de la casa, Diego tomó el micrófono y agradeció a su gente: “Ustedes son quienes, de una u otra manera, contribuyeron para que nosotros estuviéramos juntos y estuvieron siempre a nuestro lado. Gracias por acompañarnos”.

 

Una vez pasadas las emociones fuertes y las lágrimas, comenzó la fiesta. El menú, pensado para degustarlo de pie, fue elaborado por el chef Nicolás Bedorrou.  Tablas de fiambres y quesos, ensalada capresse y terrinas de pollo y carne formaron parte de los platos fríos. Hubo también cazuelas de mariscos, humitas y algunas otras exquisiteces calientes para todos los gustos.

 

Infaltables de la noche: vinos y espumantes, una variada barra de tragos que no dejó de funcionar en ningún momento, y una importante mesa de dulces entre tortas, postres y tartas.  Y para aquellos a quienes el dancing les abrió el apetito en medio de la fiesta, hubo sandwichs de carne asada.

 

El look de los novios. Sobrios, sencillos y elegantes. Así lucieron los novios en su fiesta de casamiento. Anahí, con un vestido diseñado por la mendocina Natacha Capello, color maíz, a la rodilla, con un bordado a la altura de la cintura y sandalias al tono.  El detalle común a cualquier novia fue el clásico ramo de flores que luego, "tiró" a las mujeres solteras, según rige la tradición.

 

Ahora, el turno del novio. “Un traje oscuro que sólo usé una vez”, se sonrió el flamante esposo cuando explicó la elección de su atuendo. “Sólo me compré una camisa para tener algo nuevo”.

 

La familia Sendra Araujo: Malen, Anahí y Diego.

 

Los números de la pareja:

- 11 años pasaron desde que se conocieron.

- 6 años que viven juntos.

- 3 años tiene su hija Malen.

- 2 meses llevan de casados y

- 1 nuevo integrante piensan sumar a la familia para 2010.

 

Una vez más, Diego dio clase a la hora del dancing.

 

Falta todavía la luna de miel y para cuando esto suceda, los novios prometieron acercar las fotos a MDZ para hacer el segundo capítulo de esta historia. “No tenemos un lugar pensado aún, pero en unos meses nos iremos a algún lado con hija incluida”, comentó el matrimonio.

 

Los "chicos" del CUC: Juan Vergniol, Diego Sendra, Jimmy Castilla y Hernán Carubín.

 

Mientras tanto, te dejamos una imperdible galería de fotos con todos los invitados  y los momentos de una fiesta, que realmente fue espectacular.