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Previa de fin de año y una fiesta a lo grande

El resto bar y boliche de Chacras de Coria, Voodoo, ya un clásico de las salidas nocturnas de los mendocinos, cerró la temporada 2009 con un festejo multitudinario que abarcó las distintas pistas del lugar. Fotos y todas las apostillas de una noche de boliche diferente, en esta nota.

Fue diferente porque no se trataba de un viernes más. Varios días atrás comenzaron a circular e-mails y avisos de Facebook advirtiendo a quien quisiera prestarle atención que no se podían perder la fiesta del 18 de diciembre, porque sería memorable.

Sin embargo, cuando llegó el momento, la noche era bien nubosa… la lluvia que se avecinaba era latente… pero el tiempo amenazador no asustó a los miles de jóvenes mendocinos que se volcaron a las pistas durante la última noche de Voodoo 2009.

Voodoo... repleto!

Comienza la night. Los amantes del buen comer optaron por acercarse desde temprano y, precavidos, hicieron reservas para asegurarse un espacio en los livings y cenar alguna de las exquisiteces de la cocina del lugar, especializada en platos orientales, como sushi y wok.

Es así que ya a las 23 el lugar comenzó a poblarse sin prisa pero ciertamente sin pausa. Sin embargo, el horario que marcó la locura fue el de las 2 am: la caravana de autos que llegaba al boliche era tal que el lugar previsto para estacionamiento quedó totalmente repleto y hubo que estacionar en la calle.

La fiesta. Para el momento del dancing estuvo presente una reconocida cerveza, que con la consigna de “dos por uno hasta las 3 am” hizo las delicias de los que adoran la bebida espumosa.

Algunas de las representantes femeninas en la noche de Voodoo: Emiliana Bobillo, Pía Verdaguer, Ludmila Bravo e Inés Catalini.

La música sorprendió a todos: además de los hits del momento, el DJ residente pinchó clásicos que trajeron recuerdos de colegio secundario (y primario) a más de uno. Es así que junto a los temas electro-pop de Lady Gaga y David Guetta o el reggaetón furioso de Daddy Yankee o La Factoría, sonaron canciones de todos los tiempos como “Corazón”, de los Auténticos Decadentes, “Desesperada”, de Marta Sánchez o “Traición a la Mexicana”, de la Zimbawe.

Por supuesto, aquellos que son fans de la electrónica tuvieron su lugar asegurado, pues una de las pistas techadas funcionaba únicamente al son de este ritmo.

Los nenes con los nenes, las nenas con las nenas. La tendencia de los viernes mendocinos ya se ha impuesto: la salida es con amigos.

Tanto a las chicas como a los varones se los vio en patota, pero mientras ellas coparon la pista, bailaron y corearon cada canción, ellos se dedicaron a “pasear” por el lugar (“lo que hacemos es alegrar el ojo”, confesó uno de los caballeros) o a saborear alguno que otro trago en la barra o los espacios al aire libre, y charlar.

Informe: Federico Croce para MDZ.